lunes 20 de abril de 2009

Archivo sin correspondencia

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Un archivo sin correspondencia...
Es lo que encuentro cada que ésta hoja en blanco desaparece.
No me encuentro en un lugar seguro ni estoy a merced de los demonios de antaño simplemente me gustaría saber porque se camufla sólo cuando le hablo.

ha recordado acaso que este sitio no es el mio. que los encuentros van y vienen y no atienden el momento en que uno quisiera que por algún momento, sólo y no sólo por tener algo en que creer... los relatos de un libro antiguo de "EL LIBRO" fueran esencialmente verdad y pudiera tras conjuros que no se nombran, poder establecer la falacia del tiempo y el hechizo en el que hemos estado sumergidos se detuviera; y fuéramos inmortales tan sólo en ese segundo, en el segundo en que logro escabullirme en los recuerdos; el momento en que una letra aparece repetitivamente y no quiere saber el porque; busca en el cajón una incipiente herramienta de la que ya no recuerda el nombre o la forma, sin embargo trata con vehemencia de dilucidar el instante en que perdió la memoria analógica para encontrar entre el baúl de correspondencias del mundo matérico, la imagen respectiva en el mundo de las ideas de ese elemento útil para el olvido que le permitía ponerle fin a las letras que se imprimían en la superficie blanca texturada de la que en algunas ocasiones se componen los libros.

Si en ese momento pudiera acceder a la historia pero no aquella en la que se cifra el conocimiento de los eruditos, simplemente un paralelo de la parte más pequeña que pudiera asomarse en un signo encriptado que pudiera hacerle un poco de peso a la palma de mi mano, allí podría cifrarse todo el mundo, y los momentos por seguir, y los recuerdos que no fueron y que construí, y todo aquello que fuera memoria del momento en que dejó de existir y volvió a hacerlo, todo los que son lineas e incluso puntos... puntos que hacen parte del todo del universo y del instante terreno, aquel que no pudo ser detenido, en el que no se pudo develar el secreto ¡¡¡shhhh!!!! Más bajo... No hay lugar a modulaciones... ¡¡¡shhhh!!! Hay que hacer a los dedos silenciosos en el teclado, como si no existieran, como si esto fuera un programa en el que se describe el banco de datos de un cerebro que fue desechado... ¡¡¡shhhh!!! Que no se de cuenta que realmente ha muerto...

Hubo un pequeño daño en la red.
Quiere desaparecer y sabe que no puede... Mientras hayan palabras que lo nombren...
Mientras exista un imagen apropiada aunque sea borrosa, aunque sea deleble, aunque se evapore con cada día en que muere; tal vez estos pensamientos roben un poco de su esencia; con cada invocación tiene una letra menos de su lado y lo más extraño es que no puede detenerlo, ya los caminos se cruzaron ya el punto de partida y el de inicio se sumaron en el momento en que una estrella hizo implosión y las letras 4 y 5 obviaron el espacio lineal que las separaba dedicándose a destrozar los parlamentos del universo....
No lo puede borrar el adminículo con el que lo hacía ha muerto pues ya no lo puede nombrar...
No lo puedo evitar tengo más letras de este lado que de ese...
Nada, no es nada, es más, mucho más que ésta hoja que repite los movimientos de un corazón que desde hace muchos años dejó de ser muscular.

viernes 13 de febrero de 2009

Sin Voz

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Sin voz ni paciencia para andar por las calles de Bogotá; medio dormida o sin dormir durante una semana ayudando en la edición de un documental y de guía en el archivo de Bogotá (después de la calle sexta donde dicen que Bogotá deja de existir) del 40 salón nacional de artistas (que farsa).

Cuando se duerme mucho uno suele pensar unas pocas veces que se pierde el tiempo, dejando pasar las horas por encima de un cuerpo de veinti tantos que se esfuman...

Sin embargo mientras doy unos ciertos pasos apresurados por la carrera sexta, pensando... ¡hijueputa voy tarde!, voy a llegar tarde al trabajo... Ciertas caras salen de las universidades hablando mierda de aquella de la que se podía hablar mientras no habían más que libros y esperanzas, me dan ganas de enloquecer y mostrarles mi billetera, mi prontuario artístico y decirles "¡están tan equivocados!" y salir con una sonrisa sarcástica habiendo roto unos cuantos pares de lentes rosa...

Pero sigo caminando con presteza y veo que la profe que me separó la guía unos días atrás está afuera del archivo con los adorables niños de sexto, me disculpo por la tardanza y entro con ellos...

Hablo cosas que no tienen sentido como las practicas mismas del arte... Y los llevo por un viaje que a algunos suele aburrirlos hasta la médula sólo unas tres caras interesadas y unos niños que me veían las tetas a través de mi escote (a mi favor tengo para decir que no me había dado cuenta).

Algunos me dicen que tengo una voz hermosa me dan las gracias y llegan más grupos... más y más, tumban obras y se cagan de la risa... bueno que mas da...

Salgo a un intermedio a fumarme un cigarrillo y me doy cuenta que me robaron el celular en transmilenio por andar dormida haciendo el documental... mierda...

No me pude fumar el cigarrillo igual llegó más gente y la misma retahíla...

Siento que las palabras son las mismas y no hay nada que hacer mas que dejarse caer...

Sigo pensando que haré la diferencia pero sigo perdida.

Doy una guía tras otra por 350.000 pesos que no se cuando me van a llegar...

Quisiera simplemente como lo he hecho durante dos días volver a dormir y ya....

miércoles 28 de enero de 2009

Y que importa si no es ninguno...

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Escucho algo de Bunbury, en algún momento en que me encuentro perdida sin sentir nada más que el reflejo de la pantalla y alguno que otro movimiento que suele describir el cuerpo a su antojo...
Muchas veces pensé que mi historia tenía los matices de la voz de Bunbury, y entre más me enredo pienso que en todo simplemente hay una voz... la mía...

Quise recordar momentos del pasado, quizá pensar que no había ya más que pudiera ser de importancia en este espacio en el que se suele morir por ratos, simplemente tos, es equivalente a un fallecer... dejarse llevar.

Simplemente hablo frente al espejo, teniendo la certeza del momento en que se añden mis pedazos, cocidos, recortados de otros recuerdos, viendo como se muelen los días, mas allá de ciertos ojos que por intervalos suelen interesarse en el trasegar de los personajes más insignificantes... digo en pleno uso de mis facultades,me pierdo...

me remito:
cuando he perdido el rumbo y no tengo más que hacer que asirme a lo que el tablero pueda brindar...
Aunque todos los bordes hayan sido limados.
Aunque las distancias hayan sido construidas de materiales que no pueden ser borrados; yo simplemente me arriesgo, pues es posible que ya no haya nada más que perder...

¿Qué hacen estos fantasmas sentados a mi puerta?
¿Qué hacen estos días llenos de climas bajo cero en mis pulmones?
¿Qué hacen todas estas letras regadas en el andén sin que yo sepa que hacer con ellas?

Dígame usted:

¿Qué hago gastando neuronas?

domingo 11 de enero de 2009

Me vuelvo a quedar dormida

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Me vuelvo a quedar dormida...
sin remedio en el mismo diván de acontecimientos tardíos
puedo escribir, pues aun el licor no se lleva mi cerebro... aún no...
trato de matarlo con lentas dosis... no tengo la valentía suficiente para acabar definitivamente con esta farsa de estados aparentes...
entre el regocijo y el desespero, trato de obviar que me encuentro viva y por dentro, simplemente el olor a podredumbre que llena mis sentidos...
El alma evacuó el envase... ya no había nada que hacer...
y vacía... sin remedio, me vuelvo a quedar dormida encima del teclado, como si no quisiera renunciar a esta composición y que alguien hallara el complejo demudar en el viento...
en cualquier momento alguien encontrará la botella, ya me la he bebido sin problema, ¿con cuántos litros de licor se llenará un cuerpo vacío?
En lugares no apropiados...
con momentos como hoy tirando el invisible hilo de la destrucción,
veo como por milimétricos pedazos, se va cayendo el disfraz, he tratado de reformarme, pero lo que se es pesa tanto sobre el personaje que he creado...
simplemente tiras de la máscara de papel maché, en la cocina... aun se encuentra el engrudo restante...
y mi alma enferma... se encuentra errante, su casa ha sido demolida, y su propósito ya fue resuelto tras una partida...
yo soy el as de corazones
y el as de copas cuando las emociones
se vuelven en mi contra
y la incoherencia sentimental
me deja fatal frente a ti
El licor se apodera ya de las palabras que sumisas huyen por la ventana que dejé abierta, por si acaso.... por si la habitación llegará a llenarse tanto que ya no pudiera respirar la ausencia...
y he de imaginarme...
Me da miedo mirarme al espejo, con tantos días gastados que llevo de equipaje...
quisiera tragarme la tierra, pero simplemente seré cenizas que se dejan en la caja vacía...
puedo morderme pues ya no siento nada...
puedo llenarme de sangre y lamer los huesos
el aquí y el ahora ha quedado desierto...
no hay ventas de garaje ni sentimientos perdidos...
todo desapareció en el último funeral,
no hay momentos inconsecuentes...
pues con la mirada perdida, tiré todas mis horas al encuentro del tiempo que siempre se pierde tras la última línea...
aunque en diagonal es más fácil olvidar...
olvidar este instante en que me siento como ¡Mierda!
olvidar simplemente que gasto este espacio respirando
un aire que le vendría mejor a un fantasma recién nacido en el exilio...
dejo mi ultimo delirio
siento que me he vuelto a quedar dormida...
tras apagar la luz de una mente que murió
y no ha vuelto a nacer...
NO!!!!
Nunca más!!!!

martes 16 de septiembre de 2008

En ocasiones me encuentro nuevamente frente a la inmutable pantalla

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En ocasiones me encuentro nuevamente frente a la inmutable pantalla, con una lata de cerveza en frente... escuchando una reproducción ramdom de recuerdos desmesurados...
husmeando rincones que fueron propicios a la divagación y los sueños inconclusos y me sumo en el papel del personaje extranjero que no tiene más que unos cuantos pesos en el bolsillo, y sueña con fama y fortuna, que podrá encontrar en la gran ciudad...
tomo un sorbo amargo más y el humo parece volver borrosa la realidad...
que pasa con su silencio, como pesa en la espalda, cuando trato de conciliar el sueño y se aparece el fantasma renovado, recordándome lo que nunca podre tener y aumento el humo y en los pulmones se marca el nombre... y parece que ya no grita, simplemente aquellas imágenes azulosas que se mezclan con la piel, los dedos rígidos que tratan de alcanzar - lo - que se ve perdido...
me sumo en su silencio y aveces me parece ver el rastro... cuando me borra de sus estados digitales y me pregunto el por qué del castigo, que se ha reunido en sus manos, que busca de mil maneras tratar de erradicar esta marejada de silencios inconclusos frente a la misma pantalla, tratando de no hace muy evidente el paso del tiempo sobre el papel, y del alcohol sobre el equilibrio...
pasaron las insanías y se dio paso a tratar de encontrar un propósito de vida
¿Cuál es?
¿cuál pudo haber sido aquel eslabón que se perdió en la escalera de madera, que resuena con los últimos pasos que dí en ella, aun parece que tiene mi nombre escrito bajo la tabla... que hay allí... en el pequeño rincón que nadie ve donde se cifra el universo entero?
¿cuantas caras, cuantos volúmenes, cuantos fascículos más abran tras los jeroglíficos que se encuentran en la ancienal pared del santuario?
Siempre me he preguntado por qué justamente partió en el momento en que había dejado de actuar...
Tal vez me dejó ver más allá de lo evidente
Tal vez no había ya tiempo para volverse vulnerable
quizás nunca me fue permitido quitarle el puesto a hera en el olimpo
Quizás no hubo suficiente inmolaciones que me sacaran del oscuro rincón del precipicio al que pertenezco
solo una cara oscura y el carbón con el que reitero mi existencia marcando letras y días...
marcando nombres al aire fétido del sumario
y aun quisiera respirar ese veneno...
y saber si hay todavía un recuento en el que se tropiece con los sonidos que le dejé atrapados en aquel indescifrable disco de vinilo...
Muchas preguntas que aun se traga el silencio
Muchas respuestas de innecesaria aserción
Mucha demencia para estar en el mundo, aun caminando por los rincones donde usted ya caminó
soy el espejismo
sin nadie que mire a través de su deshidratación...

martes 2 de septiembre de 2008

Un pez que me sacó a una ventana

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Pecesit@
Ando entre las dunas reales, peleando con monstruos inusitados que deben tener el tamaño de ancienales sabios y sin embargo se pelean y comportan como niños.
He dedicado mucho de mi tiempo a tratar que los monstruos armen una línea recta y se muevan al cadencial ritmo de las tonadas de circo. Puedo contarte que es una misión titánica, sin embargo sigo empeñada en este fin, y rebasar el libro guinness" de los bestiarios, de cualquier autor en cualquier punto del universo.

Estoy perdida en esos mundos paralelos, enseñando vocablos impronunciables, la dicción se ha convertido en una disculpa que parece insuperable, pero algunos muestran interés en la muecas que hago, será que me deformo y me vuelvo parte de ellos...

Muestran algunos avances y por eso no desisto, igual he hecho un pacto con algún demonio, he vendido mi alma por un tiempo, es por eso que ciertas ventanas han sido clausuradas y ni siquiera la bola de cardos se logra ver en un espacio ubicuo, sin códigos, ni pequeñas obras de arte a las que algunos llaman letras.

De aquí este pequeño espacio... será expuesto en un libro que sólo parecer ser nadado.

PD: Estas calles están siendo recorridas en medio de las tribulaciones del entrenador, los monstruos siguen leyendo o al menos lo aparentan y yo sigo enseñándoles mi cara deformada, mis muecas aparentes que se parecen a su cara cotidiana, despues de un tiempo volveré

martes 22 de julio de 2008

Agradecimientos y desagravio

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Debo hacer un plan d desagravio a mis amigos blogger, que me han llenado de dádivas y yo aun no... y ni siquiera me había dado cuenta de...
me embarga la pena....

Me siento muy halagada... ya poco a poco las paredes de este libro se llenan de manifestaciones de ojos que han venido por su pedazo, por mí llévenselos todos, para eso los ojos recogen las letras, los ojos parecen el modo de sentir ahora que la piel queda vetada, por el momento.

Valentín, mi desagravio va primero contigo, no había visto que me había llenado de galardones, ahora las paredes de mis libros tienen bellas ilustraciones, dadas por alguien que mira las diferencias y comprende que de este modo nos conectamos con el resto del universo, la playa de la qu ese componen los momentos que hemos compartido desde este mundo de ventanas, lamento perderme entre mis mundos reales pero siempre aun en él limite de estos universos siempre te tengo presente, gracias mil Gracias.

Vestita, se que he estado ausente y llena de obligaciones, se que tus luchas te obligan también a ausentarte y además a estar presente donde muchos te necesitan para entender que los momentos de la vida se hacen de inspiración, tu nos inspiras, no pude recoger el premio, he estado alejada de esta ventana pero dentro de los ojos inquirentes, sigo ahi, prendada de esa buena energía y de la luz que pones en tus alrededores,

Libélula, gracias por esas palabras como miel, por los momentos en que la empatía nos lleva a sentirnos tan cerca a pesar de estar tan lejos, se que en algún momento volveremos a encontrarnos y nuestras letras se entrelazarán nuevamente.

Majo: Mi vínculo a una infancia llena de otros momentos, siempre te sigo, te leo, y veo como lo que hacen refleja ese mundo de hadas que ya no es ficticio, es una fantasía viva, gracias y mil gracias por taerme de vuelta un poco de fé, gracias por el premio.

Cuando vuelva a mi momento de ser amante de los bits, popondré algo para encontrar el momento propicio para una nueva premiación, con todos los premios que aun no he regocido, con aquellos que ya están y con los que requieren más trabajo...

Disculpas mil, Siempre en mi corazón están, Como diria Yoda...

Los caminos parecen bifurcarse

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Parece el último día del año…
Este pequeño espacio se ha vuelto un mito…
Un Antiguo sortilegio del que me valgo para pensar en todo aquello que dejamos de hacer aun cuando teníamos la oportunidad de estar… estar y lo desechamos por seguir caminos que parecen bifurcarse pero que siempre llegan al mismo destino.
He visto el prontuario de misivas del exilio, una a una han llenado las múltiples categorías de las que se compone el ser…
Se que en los instantes en que no hay ninguna… no estoy mal, estoy respirando aun, sin alguna traba de aquellas que dificultan el subir escaleras sin pensar que se va a perder la vida…
Aquellas malditas escaleras de historias, de amores sacros y de profanaciones de estilo, escaleras de borracheras en compañías no tan gratas, como la mía en alguna ocasión familiar a la que no pertenecía… aun me pregunto que hacía ahí, después casi de dos años del suceso, pude verlo y pensarlo… decidí que hice parte de ese tiempo… soy una de sus sombras, y aquella iba bien a la ocasión.
Supuse de un modo melancólico, que sus letras, tan parecidas a las mías, podrían escribir una misma historia; nuestras melancolías superan lo que el mundo puede aguantar, el mundo no estaba preparado para tan magnificente grandeza y después de muchas horas frente al computador y las letras y la música del wmp, pude aceptar esta cuota de supervivencia sin romper a llorar.
Es inevitable que siga en esta labor, su nombre esta cosido a mi espalda y sabe muy bien que no es una imprecisión metafórica…
Es inevitable que siga en esta labor, no por capricho, ya no quiero demostrarle nada, ya no quiero a fuerza pertenecer a uno de los volúmenes de su enciclopedia, he leído todas sus líneas bajo la apariencia de mis sombrías letras; usted me abrió las puertas, a un mundo que desconocía y en el que ahora soy feliz – muy propicio que su esencia aun permanezca en mi. Para siempre. Que haya sido precisamente usted el que me enseñara a dar mis primeros pasos nuevamente. –
La primera vez que escuché el viaje a ninguna parte, se me hizo familiar, y me pareció una prolongada misiva del exilio sin división de capítulos, sin letras, sin comas, que no hubieran sido predispuestas ya, por las vivencias de dos personajes que creaban el universo sin moverse de aquel placentero colchón que se amoldaba apaciblemente a las caídas…
No había nombres…
Las historias estaban escritas ya…
Como alguna vez acerté a decirle…
Las letras siempre son indiferentemente las mismas,
Pero con ellas se pueden crear millones de universos. – o algo así –
Pero entre las mismas vueltas que dio la vida supe que era la chica triste que lo hacía reír…
Por unos dos días más y aquellas podría haber sido una de nuestras vidas… supongo que ahora se hace difícil de rememorar.
Al expresar ciertas presencias no es para desacreditar los instantes que dejé pasar sino para darle vida a unas letras que parecen estar escritas con los pocos vestigios que aun quedan de su ser…

Como ese compañero silencioso que siempre escucho mis demencias y al cual no pude robarle más que un par de horas…
Se a ciencia cierta que o puedo abandonar esta labor, algunas vez dije que los dedos se abalanzaban en el teclado y que aun después de mi muerte, las misivas de alguna manera inexplicable, seguirían llegando…
Probablemente sea ese el ánimo de mi existencia, ser unas cuantas letras, dejar un vestigio de mi existencia a esos ojos que parecen verlo todo y que enmudecen al ser indagados levemente por los míos que se conforman de muchos más…
Que se yo, discúlpeme, algunas veces me doy demasiado crédito…
Yo no olvido fácilmente, la película que escribimos en noches de hastío
No olvido los versos que inventamos…
Ni las horas mudas simplemente de música y mundano alcohol… sosteniendo nuestros egos de la mano…
Fue mucho para el tiempo… pero poco para la sed que aumentaba cuando todo lo que somos colisionaba en unas cuantas horas… creo que no existe insumo suficiente en las papelerías del mundo para siquiera resumir uno de nuestros capítulos del exilio.
Tenías sed siempre a la vez en los mismos lugares
Tierra y fuego sólo
son dos signos
Persiguiendo un mismo fin… 
  
Escucho aquellas letras y me recuerdo con vos…
  
Es extraño…
En diciembre… siempre está presente… un 13 de Diciembre comenzó este capitulo sin destinatario,
nos metimos en un problema en el que nos sentíamos a gusto quién sabe porque diablos… fue solo
un roce de la piel… con algo prohibido y vistoso… sin embargo de allí nacieron buenas letras…
alcohólicas como sus progenitores… en fin nada puede ser perfecto, aunque supongo nos parecemos
a la perfección del destierro.
  
Puedo decirle que no me arrepiento de uno sólo de estos indicios, no me arrepiento de haberlo conocido, y
pienso que aun en estos silencios que aun no sé a ciencia cierta de donde provienen, no puedo sentirme más cómoda y feliz.

sus letras siempre estarán en mi corazón… como su compañera ausente…
su camino inevitablemente se cruza con el mío aunque aun no seamos capaces de percibirlo
del todo…
Hace parte substancial aun del modo en que camino…
De mis muecas al deprimirme…
De la sonrisa que aun puede arrancarme el día
De las sensaciones de miseria y desconcierto…
Del todo y de la parte…
Hace parte del universo…
  
No se si todavía guarde bajo llave aquel mundo que escribimos juntos…
Usted es ese mundo… yo
simplemente me he dedicado a redactarlo.
  
Se que cuando el tiempo sea propicio, volveremos a tomarnos un café, aunque no le guste del todo…
Nos escaparemos a un rincón de música y vino; tal vez.
Y volveremos a desafiar las leyes universales.
Por ahora todavía queda tiempo.
Le deseo que tenga el mejor camino que pueda recorrer…
Sinceramente se que no dista del mío…
El capitán termina la bitácora de viaje de este año…
Y el almirante dispone la ruta que han de emprender los viajeros que se ciernen a nuestra merced…

jueves 26 de junio de 2008

Mundanamente

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El personaje volvía a la habitación, tratando de contener el aliento... ya hubo acuerdos tácitos, siempre los hubo, enredaba un poco los dedos en su pelo -Siempre lo hacía cuando le agarraba algún nerviosismo inoportuno- Sabia que debía dejarlo, sin embargo, buscó instintivamente en la gaveta junto a la cama el paquete de cigarrillos a medio terminar... y en la alforja del tiempo un encendedor de esos que parecen no encender más...
En un momento todo fue tiniebla y un grisáceo humo - ese debe ser su color normal - que envolvía todo el cuarto, y su hedor continuaba en los cuartos contiguos acostumbrados ya a sus amargas noches de soledad y angustia.
El mar estaba tan lejos...
de hecho nunca ha conocido el mar más que con soñarlo...
Presiente haber estado compuesto de mar... ya que las goteras que se filtran por sus ojos - algún desperfecto de fabrica - le recuerdan el sabor "que dicen que tiene" el mar, las personas que han sucumbido a el...
Pero ese sabor salado y metálico, solo le concierne a su alma a medio estrenar... un alma que se pudre en aquella filtraciones espontáneas y esporádicas que hacen que sus ojos se empañen e inevitablemente, perdiendo esta facultad, tropieza con todos los bultos de los que se compone su medieval uso de transporte...
-Veo que has llorado-
¿Por qué?
-Los ojos han mutado su color...
Muchas veces pensó que le agradaría ser simplemente sus ojos, esos ojos que cambian con la marea y que se abstienen de hablar... miran, hurgan y se siente inquiridos... pero no hay levedad mas absoluta que la del tiempo que ata los pasos a una tierra que no es mas que un papel gris, desvencijado, por años y años de encontrar la primera ruta que se erigió en él.
Puedo mirar en ambas direcciones pero siempre me arrollan...
No importa me gusta inyectarme este veneno...
estoy poseído, lleno de memorias que van a libros sin letras...
simplemente las impresiones de la mente adversa...
Quisiera simplemente botar el humo ya.
A veces viendo a la distancia imagino que estoy...
he redimido el tiempo que perdí viendo el horizonte... mientras el humo se alejaba hacia su destino...
he redimido las horas que enteramente se quedaron en la cuarta letra...
horas ¿que es eso?
No hay espacio ni tiempo para los seres de la noche pues son eternos.

Simplemente un personaje más.

viernes 20 de junio de 2008

Como muchos errores de ortografía

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han pasado dos días es claro que hay un recuerdo de anteriores vidas y de recuerdos amargos en el inconsciente del licor...

Lamer las esquinas de unas cuantas copas y hacerse a la idea que ya pasó...
No hay dolor... no hay substancia... todo es etéreo y sin embargo el cuerpo sigue atado al cordel... un invisible lazo de incertidumbre y aletargamiento...

Alarga las percepciones y el mundo, el pedazo aquel que se cree propio se hace más pequeño de lo acostumbrado, ya no hay vuelta atrás, el espacio a la movilidad ha quedado reducido al simple acto cíclico de respirar... no hay como voltear y es difícil saber si se está en la dirección correcta... ¿hacía adelante? ¿hacía atrás?... en determinadas ocasiones es el mismo paso...

Un paso pequeño en una extensión basta y homogénea...

Lamento dar atisbos de insanía... es el don que se me ha concedido a lo largo de los siglos... soy un alma antigua en un empaque nuevo... y las contingencias del pasado sólo se arrugan en el papel de la historia... yo olvidé las letras al morir...

El cubículo conformado de pensamientos prolongados, alarga las laceraciones de una piel en cuarentena... rezagos de las vidas que no recuerdo... rezagos de unas cuantas caídas en la 19 con 3 de una ciudad con nombre y locación geográfica...
sólo permanezco...
como muchos errores de ortografía en el gran historial del universo lírico....

martes 3 de junio de 2008

Espiando el Vacío

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Espiando el vacío, en aquel horizonte lleno de neblina...
se encuentra el indicio de un día de lluvia lejano como todos ausente como los demás...
no se recuerdan lo vínculos al desierto, viviendo en un olvido que lo premedita todo.

Yo simplemente me dejo llevar, por unas hojas que han quedado escondidas en el entierro de metal.

Frío de metal, frío como su silencio. Qué frío hace en Bogotá ahora.

Hay una cuenta regresiva, y aun siento miedo, miedo de los días que se ahogan en frente de la muerte.
Ya no encuentro como sentir... Me desmayo quizás, intentando quedar en ese momento, pero como le hacemos, ya ni los intentos alcanzan para la cuota necesaria no hay nada en los bolsillos y el ultimo cigarrillo y nos vamos...

Lentamente se pierde, como siempre, y simplemente espío el movimiento de los murciélagos, arriba y abajo. como demonios reiterativos.
El boyerista se asoma sólo un poco, encuentra una señal en la ventana y prefiere ocultar el control y cambiar el canal a uno cultural, para que no se sospeche de su soledad meditada; sólo por el cerrojo; sólo por la ventana cerrada, se encuentra sentado, quizás con unos audífonos callando el instante... no más sonido... no mas demonios en la puerta; mañana se irá con unos cuantos papeles a buscar trabajo, a trabar fortuna con su desasosiego, a conocer un apartamento en el que vivirá dentro de seis meses, le estampará su firma y será suyo... un cambio de ventana sería genial, aunque siempre tengan el imprudente vidrio...

Salgo a caminar... como una más y sigo las huellas que se quedan en el pavimento, miro nuevamente hacia los lados para cruzar.
Muchas veces, aun me pregunto que hago aquí. Y ya no encuentro más cartas bajo la manga, y nuevamente callo mi mente y me pongo a divagar...

¿Hacia donde van los pensamientos cuando les pongo la mano para que no griten mas?
¿Hacia donde van estos estados que se dejan de caminar?
¿Hacia donde se van las letras que no he vuelto a utilizar?

lunes 19 de mayo de 2008

Es sólo un día más

2 Más letras invisibles
Caigamos en este nuevo cliché, hay tantos otros, hay muchos más, tantos que es innecesario enumerar: pisos, momentos, respuestas, silencios, LPs que no han sido escuchados, tintas japonesas y momentos de papel de arroz que siempre se encuentran en su afonía.

Han pasado muchos años ya, y que, si el momento de la vida es tan corto comparado con el universo... Con un sólo instante de la tierra, con el roce de unos labios asépticos de alcohol, néctar de los dioses de un inframundo recreado en el rincón de una oficina con cuatro esquinas, cuatro letras y quizás tan sólo una quinta, ese último ángulo terminó sobrando; en la incredulidad de unas letras en las que se desvisten aquellos ecos de música inclemente. En la silla, quizás una chica elegante con piel de terciopelo; se quedó con los ojos abiertos sin ver; y en el momento como en un acto de ilusionismo, escapó nuevamente. En la madruga un carruaje amarillo, esperaba a su cenicienta enjaulada y ella, sucumbió ante la mirada inexorable del vacío.

Como el vino, ¿lo recuerda de un capítulo anterior?, su fina esencia, su dulce sabor; la copa en la mesa, los labios con un poco de salivación; se bebió la copa, pausadamente esperando que de algún modo el tiempo retrocediera continuamente; como en el VHS o el DVD player, cuadro a cuadro, REWIND; PLAY, bebió la copa pausadamente, y en uno de los cuadros de los 29,97 se encontraba usted, como un fantasma pre-formateado, como un recuerdo de aquellos que se vuelve difuso con el movimiento; la última sonrisa, el trastabilleo; el momento en que pronunció las palabras ancestrales en las que desapareció dejando tras de sí un poco de su cuero que se filtró en una de las escenas más adelante.

Las palabras de otros han enmudecido ya.
Un poco de calor que se extinguió con el clima de la ciudad.
Un souvenir devuelto por equivocación.
Un libro híbrido escondido del público.
Un momento de esos en los que nace una idea platónica y su correspondiente es visto, por ahí deambulando; con una dirección IP desconocida hasta el momento.

Sus impresiones digitales, eso es lo que aveces me queda...
Su rastro de ceros...

Usted que no es terrenal...
Transgreda el orden del universo...
un cero que antecede al tres antes que precederlo...

Un abrazo.
No es más que otro día al que le seguirán los demás.
La conjunción astrológica indica: hubo un antes y un después que le ha sido vedado a los ojos mortales...

Un código que escapó para convertirse en leyenda, en mitología, en material de los sueños.

martes 13 de mayo de 2008

Stand by. One freeze still, one death moment always.

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Probablemente sea el día de encontrar un motivo de inventarlo de la nada; como todo lo que alguna vez tuvo sentido...

He tenido una letra en la cabeza y aun no entiendo que tiene que ver eso con encontrar ciertas huellas disueltas en la pared...

Me gustaría ser sincera; aun la honestidad merece tener un espacio. Cuando se descubre que no hay nada mas bajo la ropa y los gabinetes de la cocina se encuentran vacíos por el momento; no hay búsquedas ya, ni compartimientos de escape; simplemente esa línea que parece continua aun cuando los sonidos cambian y las ciudades parecen tan disimiles de lo que eran hace dos años. Como mueren los sueños y no te das cuenta. Como aumentan los laberintos y no adviertes que andas perdido. En muchas ocasiones el alma se se halla en la acera contigua y ya no te dan ganas de perseguirla.

Simplemente enciendes otro cigarrillo; al tercer intento empieza la llama a consumir esos demonios resueltos en una inhalación. El sabor, el amargo sabor ajando la lengua mientras un recuerdo se enreda en las ondas del humo y desaparece contra ese momento blanco que nunca nació. Agarras tu maleta y vuelves automáticamente a caminar. Un momento tras otro, como si no hubiera regreso. Tan sólo ese día que es el patrón de todos los demás que le siguen.

La hoja que no tiene revés...

Me hice el desayuno esta mañana y pensé por un breve instante que no era yo quién cocinaba, había otras manos acariciando ese breve instante imposible frente al comedor vacío que esperaba... Sólo sillas sin comensales...

Sólo astutas ironías compartiendo un poco del sabor de la mañana.

Los ojos pegados; el cuerpo tratando de acomodarse nuevamente al tiempo, al día, con hedor de ayer y de mañana... Todo pintado con el mismo y monótono color de stand by. One freeze still, one death moment always.

Desaparecer...

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Avísenme cuando empiece a desaparecer....

lunes 12 de mayo de 2008

Es una noche de invierno tácito en la ciudad de Bogotá

0 Más letras invisibles
En algún lugar ando perdida, en las medias de unos zapatos bajo la cama, en el recuerdo atragantado de algún mercenario con conciencia, recuerdo algunos día en que cíclicamente me dejaba caer en una esquina a tomar café, fumando; siempre con unos audífonos en mis oídos aislando el mundo;¿para qué estar en el?

Recuerdo muy bien, tal vez, un rostro que se configuró de mis sueños, de mis impertinentes y constantes intromisiones en el mundo onírico, recuerdo los demonios etílicos y los complementos de media noche donde en un cajón se guarda el mundo entero del personaje que por omisión desaparece casi siempre por que en realidad no ha existido; encuentro que siempre me pierdo; en mundanas bacanales, vino como sangre regándose por mi boca hastiada de las distancias y las mínimas acciones de vida... Hilillos finos de cemento y de malas temporadas en el infierno; poetas malditos que me incluyen en su momentos de autismo y mutismo terrenal.


Quisiera seguir siempre con mis audífonos en los oídos, dejándome seducir por las palabras de aquellos que no saben que significa aquel rincón pero uno quiere creer que si; que están ahí... abrazando esos pocos silencios que son apagados por unos cuantos decibeles más...

El delicioso olor del café en la madrugada; en el invierno y la llovizna de la ciudad que ataca el desmejorado cuerpo que lame los despojos del cemento. Unos cuantos barrenderos a las 4:30 de la mañana mirando el polvo y huyendo de la tragedias de las putas que se despintan el cuerpo quitando la máscara pero no las huellas, no el olor de la noche o el dolor de las entrañas que sujetan para no sentir que desaparecen de hambre y de frío y no hay un sólo "peso"; no hay monedas ya con las cuales comprar el último cigarrillo, el último trago de la faena y olvidar allí el día, la noche, la existencia.

Es una noche de invierno tácito en la ciudad de Bogotá
probablemente haya una estación geográfica y unas coordenadas precisas...
¿Hacía dónde va?

Simplemente se camina hacia una dirección en la que no se está muy seguro de actuar...
El libreto siempre es improvisado, lo sé, los años me han dado un buen manjar de solicitudes al respecto, y que, vuelvo al teclado y vuelvo a la misma pantalla de otro color y otra textura y otro sabor amargo en la boca para darme cuenta,
cobardemente;
HE MUERTO.