martes, 29 de abril de 2008

Premiación Pasión awards 2008


Quisiera dar las gracias a mi amigo valentin por haberme invitado a Santo Domingo a compartir con todos sus amigos en su casa el bello montaje de los Pasión Awards 2008. En Realidad me siento muy honrada de imprimir en una de mis hojas tan amable reconocimiento:

Este premio significa unión, amistad, un pacto que afianza los lazos de enlaces entre los que reciben el premio. El color dorado significa sabiduría, claridad de ideas y riqueza; esa riqueza la traduzco en letras y todo lo que deseen para expresar sus emociones y puntos de vista en sus respectivos espacios. Su simbología emblemática es sinónimo de distinción, unión y el color azul significa paz, profundidad, inmensidad.
Creado por Valentín y Diseñado por el
compadre Hambiory.
"Pequeño extracto del discurso de premiación"
Notese los pedazos de uñas que quedaron abatidos en el hall, frente a la alfombra roja, motivado por el nerviosismo de los asistentes.


Yo estuve ahí, un poco tímida y sonrojada por lo que fue todo el evento, o quizás un poco del sabor caribeño que ya me tenía en un especia de trance pues ya estaba yo entre símiles literarios, personajes mitólogicos, animales fantásticos, pequeños, grandes y medianos, y nuevemnte el mundo como estaba bajo su velo, extraño.

La verdad la pase fantástico.

Quiero ya que no tuve la oportunidad por mis múltiples obligaciones desligadas de este pedazo de papel virtual felicitar a todos los galardonados:

Blog de oro:

Gracias Valentín por tu esfuerzo y dedicación por permanecer con tus amigos y dejar en algunas hojas nuevas e invisibles una marca indeleble


jueves, 24 de abril de 2008

Mitología de Alicia...

Con un cigarrillo;
en la mano derecha...
se ve la foto recurrente del hastío y cierta preguntadera demente en los bolsillos del pantalón inexistente...

El tecleo no cesa...
Junto con el rítmico andar de los dedos sobre la mesa...
Se preguntó, como en muchas ocasiones anteriores... si debía volver a escribir...
Bueno, que más da; solía decir con un tono dubitativo en la voz interior que parecía que escuchara toda la congregación del transmilenio, mientras entre sus manos continuaba alargando unas tonadas de un cd desgastado en el panel de control de aquel reproductor que no le pertenecía, pero que le era tan caro y tan familiar...

Ahora se hallaba perdida...
Ni un alma en la ciudad, junto con las voces de ese anonimato presente e inclemente en el que le tocaba rodar día tras día.
Estaba segura de haber reconocido uno de aquellos rostros en los que se mitificaba el destierro... Ese destierro meditado al que se había sometido. Ya no podía entrar al laberinto; no podía encontrar a Teseo; a Alicia se le había olvidado darle el cordel...
Realmente Alicia (que en otros países era conocida como Anne Lee) recordaba con temor la voz de Teseo, con temor ya que por ratos olvidaba a que sonaba; el ruido de los carros y el smog... La banda sonora recurrente del automóvil rojo en el que se desplazaba todos los días desde años atrás, hacia el centro; habían opacado ese sonido... ¿Ogme, podría haber perdido su encanto, su conjuro?
Cuando no se escucha más, que aquellos demonios internos que roen y vomitan pequeñas partes alternas del cuerpo, se puede pensar que la inminente sordera; la imposición de los decibeles han llegado a hacer mella en el tímpano (en los tímpanos) amoldados a un par de audífonos prestados de una vecina cercana...

Mitólogia de Alicia... II

Alicia estaba sorda sin remedio... por alguna extraña razón aun podía ver...
Ver como su piel se craquelaba...
Ver como su piel se podría ante la fuerza de su mente
Ver como los momentos la moldeaban como barro putrefacto, un títere del destino, los orfebres serían varios modeladores de mentes, succionadores de espíritu, ladrones de piel; piel putrefacta, menguada en su categoría; que se hacía invisible con el paso de unas manos inclementes llenas de espinas y de ansias...

Lamentaba el hecho de haber callado a Teseo... Eran tan fundamentales sus insultos, sus demencias y su inevitables trípticos expandibles, su volúmenes inexplorados, que le atañían en prioridad, a su curiosidad innata...

Ya no encontraba la orilla de la biblioteca...
Todo se había perdido cuando jugaba a querer vivir...
Y encontró que ese cuerpo en el cual se movía ya no era suyo...
Un monstruo extraño se había vestido con su disfraz de Anne, y trataba de modular la voz de Alicia, y se maquillaba como la Señorita Lee... Y en una tarde en que se fue a tomar café y sostenía el cigarrillo, ahora en su mano izquierda, encontró que había arrancado la punta del cordel del laberinto...

Ahora, todo se había perdido...
En algunos momentos jugueteaba con sus dedos sobre la mesa, y pensaba que escribía ese nombre pero aun no entendía las runas celtas y no le hallaba un uso del todo pragmático...
Simplemente se hallaba perdida...

Tras unas copas de aguardiente cerrero
perdió su inocencia... Aquella que aun conservaba siguiendo la misma ruta todos los días desde que había abierto lo ojos la primera vez...

Ahora había perdido el alma; enredada en alguna inconsciencia en el cuarto del fondo...
En unos sonidos viejos de madera mal ajustada.
En los ojos café de Teseo, que se hacían turbios en la mañana.
Seguía en frente de aquel espejo que no la reflejaba...
Había perdido el habla también; iba perdiendo lo poco de lo que ya no dependía...
Y se preguntaba si podría hablar con él nuevamente...
Como en los sueños, todos despiertan...
Como en las pesadillas, algún objeto filoso choca contra los ojos condescendientes de la víctima, que espera caer a aquel abismo silencioso para volver a despertar...

miércoles, 23 de abril de 2008

¿Dormís?

Dormís?
Aun recuerdo los extraños sortilegios de los dioses, que con parlamentos alternos, secuestraban las mente de aquellos que no dejaban que comer a la mañana siguiente...

Dormís?
Estoy en el estado incierto de la vigilia extrema, 48 horas sin dormir, más pedazos en los que los ojos se cerraban por unas horas simplemente para no enfrentar el amanecer que se asomaba indudablemente por la ventana, cualquiera que ésta fuera, cualquiera, aun las soñadas en los divanes de la inquisición o de cualquier charlatán de mente furtiva que receta en silencio drogas de enfermedades que se inventan cuando ya no quedan más letras que poder enmudecer...
La voz ronca... Cuantas cajetillas descansan en paz en la aspereza de mis pulmones agujereados de noches de vigilia, de momentos en que los recuerdos vienen a usurpar, en medio de la demencia de robos de horas de sueño, un poco de cordura, - pediría - si no fuera extraño en medio de las voces que resuenan más allá de lo que se entiende en la niebla de esta voz, acallada nuevamente por la luz que se filtra en la cortina, al lado, alguien medio adormilado encuentra en su cama, una faz desconocida en las sombras; entre cobijas mezcladas con chismes de corrillo y voz de terciopelo aparente... ¿qué he hecho? Podría haberse preguntado, mientras daba vueltas asegurándose, que la terminología de guerra y supervivencia no se hubiese extinguido del todo en sus neuronas; tratando de borrar con una última palabra audaz las argucias para atrapar un silencio desmedido. ¿Qué había de extraño en ese día?, en esa cama revuelta, en ese estado de conciencia absoluta. Simplemente el roce de un cuerpo extraño a ese ambiente, tan sólo una mirada apagada por la enfermedad...

¿Qué había en ese cuerpo aparentemente inerte que trataba de enredarse en ese instante?
No podía haber estado intermedios, quiso decirse, quiso convencerse; nada había sucedido; no había habido un conato de pasados encontrados en charlas que se hacían amenas y repudiables por lo audaces y remotas,
far away, so close...
U2
No podía haber nada en aquel intento, sólo horas perdidas como las de siempre, como los tres amigos imaginarios de una mente brillante que se tambalea en el tiempo, en que todo, simplemente todo, parece haber sido soñado, reiterativamente...

La lanza en el costado y la sangre que bañaba el piso; el sabor amargo del subsuelo y los pedazos de tela en el perchero, irreconocibles, familiares, mal acomodados en una realidad que no les es consecuente...
Por momentos puedo haber resuelto, dejar la manos en la almohada... Haber tornado la mirada una última vez sin sentir que las horas, simplemente las horas fueron adversas al guión.

Septiembre I

El resto de la información será omitida por el informante anónimo que inquiere un día más de libertad...

-Un Cigarrillo con aroma a café-
-¡No!, por favor café excelso... gourmet... extraído de mis venas ¿Quizás? Un momento, tengo... TENGO que fumar... -
-Si me disculpa, creo que abandonaré discretamente la ciudad -

No puedo respirar bien por el lado izquierdo... Vamos a emparejar la situación; unas ondas en las nubes; un humo recurrente... ¡Qué cafeína tan deliciosa!

-Intento en la oscuridad-
-Ejercicio manual-

Podría quedar ciega y preferiría en este momento una vela... Ésta tecnología es demasiado avanzada, la luz verde como la del Night Shoot. Anyway o whatever de su preferencia. Ya no podría perder nada más.

- ¿Quiere ver algo de mí? Como lo del vídeo de la Courtney Love -
-Mírelo, las letras son sutilmente más pornográficas-
-El temblor de la mano en la letra... El susurro... una respiración agitada y tortuosa-
-Ha debido relevarme de aquella promesa-

Pero que es la saliva que se trasfunde... No es nada, nunca pasó... La botella de néctar aun está en la mesa de noche; la caja de colección de LUCKY STIRKE en la mesa contigua...
Aguardad un rato, mi mente ha quedado en blanco tras el último sorbo...

Septiembre II

Capas de humo

-Una más por favor, digo, tal vez el recuerdo aun no esté lo suficientemente borroso para el ánimo del día siguiente, termino-

Aquí, una taza más grande; el líquido blanquecino en que ahogaremos esta muerte

:Uhm...(mueca) no está mal, aunque podría perder la cabeza con unos años más de añejamiento... ¡Ah!, así está mejor.

En el encuadre entra una mano blanca de sangre azul... al parecer así está escrito en sus venas...
La camisa verde es de botones, el material lycrado, aceleran la acción, al parecer la porción que se ha dejado ver a propósito lleva a que la mano indague que hay bajo el acuerdo tácito de no desnudarse tanto... Sólo un poco. La luz estorba, el licor no del todo, aunque hubiera sugerido un beso de esos inapropiados ante la soledad de la sobriedad... Con los botones... El pecho se mueve continuamente...

-Un sorbo más por favor...-
-En la caja se encuentra la nicotina, ¿Puede inyectarla por pequeñas dosis intoxicantes en mi espalda?-
-Gergen vuelve a mí... Para no decir que he perdido del todo la cordura...-

Responde:(mientras alista la aguja)... Está muy querida.
Respondo:¡Querida! Espasmos rojos de alcohol y la mano anterior en la espalda baja... baja... baja...
Again: Querida ¿por quién?
:Hum, ah, gracias. No fue tan tortuoso. Aun hay más noche para digerir. Que tal si marcamos este número
4828888...
Seguro la casa está vetada, pero en la noche todos los gatos son pardos... no hay afán todavía falta un rato para que salga el sol.. Calle un rato... Así está bien...

Empiezo a buscar algo en el piso. Una maleta gris arena playa. La nariz aun me sirve y caigo. La nicotina. Podría decir que lo hago adrede para que me note, pero en realidad mis venas me piden que me distraiga, ya sabe, no soy de palo y muy ciertamente no tengo orejas de pescado. No quiero romper la promesa. ¿SERÁ QUE SOY UNA ESTÚPIDA?

martes, 22 de abril de 2008

Septiembre III


Llego a morderme los labios un poco... nada que no clame el alcohol que aun nos resta.
Pienso: El encendedor...
Busco:El encendedor... (Pienso) Probablemente deba arrebatárselo de las manos... Lo hago con presteza (pienso) me gustaría que apagara la luz, ¿por qué no lo hizo hoy?, ¿qué quería ver?

E: Decididamente las letras son más pornográficas... Debe leerlas cuanto esté dormido así puede saber como se anidan en el inconsciente, más liberador, pienso yo, que la fuente emitida, aun en el medio virtual...
E: Tal vez escriba otro retablo. Por momentos pienso que me he vaciado aquí y que ya no queda nada...
E: Ésta palidez es el primer síntoma, usted sabe; la novela puede acabarse algún día...

- El cigarrillo se encuentra hace largo rato en la mano. Empieza a agitarse. El cuerpo emite una señal. (Salivación profunda)
- Se juguetea un poco más, da vueltas. Ahora sí. Le quito el encendedor.

E: Venga, préstemelo.

Rick-Rick-Rick. (Pequeñas chispas acompañan la acción)
Puede que se haya acabado el gas. Se voltea un poco el encendedor a ver si se corre con mejor suerte.
Una llama un poco oscura, se acerca el cigarrillo. Impaciente. Tiembla la memoria.
El humo vuelve a cubrir la escena y pregunto.

E: ¿Es suficiente para que no se impaciente?
voz: no, no tanto... Me arrebata el cigarrillo.

Lo próximo que veo...

Veo que besa desenfrenadamente lo que queda de mí en él.

Más humo...

Mientra se decide debería poner el licor más cerca.

E: Usted sabe el ruido de la moto puede espanta el sueño de quienes no quieren despertar ya.
Voz: No hay cuidado venga, ya todo huele a lo que sabe su piel en la inconsciencia que importa una hora más, a lo mejor ya no viene... Que le parece este vídeo... ¿Lo había visto ya?

jueves, 17 de abril de 2008

Las letras


Vuelvo, revuelvo y la vuelta sin fin, cada vez que me encuentro, nuevamente la respiración cesa, como cuando tiene la certeza de que ya nada me va a llenar por completo, como cuando ya no se está en capacidad de sentir nada en realidad.

Quiero confundirme con la sábana y desaparecer sutilmente; dejar el manual de instrucciones en un lugar tan obvio que nadie pueda pensar que se encuentra ahí, que realmente está ahí, frente a los ojos que atónitos reflejan la incertidumbre de inmiscuirse en la complejidad de una carrera sin sentido que todos llevamos a cabo sin excepción. Batallamos grandilocuentemente contra algo que no existe, y nos aterramos que hayan más de 100 cultos de adoración a becerros de oro en la ciudad. No será que en realidad algo se ha perdido sin remedio y aun no se puede saber ¿qué es?

Es extraño, hace días sien un sabor a metal impreso en la boca, en los dientes, con un desasosiego común a estos días... ¿Será el sabor de la derrota? Amargo, como la cáscara de limón, Agrio como la mueca del mismo.

Induzco pensamientos alternos, que salen de los bolsillos y un par de plásticos de OMA que le regalo a LAURA porque le gusta su contenido...

Una barra de HALLS ROJO...

El precio del vicio ha subido y aun lo mantengo, podría hacerlo por un tiempo más, ¿cuanto más? cueste la rutina... un poco más divertida será la caída, un raspón más contundente, una perdida de conciencia a little bit más prolongada.

las RIZADAS DE MAYONESA me gustan.
Cómo los dientes deshacen sus ingredientes, que han creado otros hombres con el fin de engañarse, procurándose tierra... Oigo el sonido de su muerte en mi boca y muchas veces me he preguntado si el que está al lado lo escucha: La agonía lenta y crujiente ¡Humm! - Salivación, asociada a un recuerdo en otro papel -

Instantáneamente su historia se dibuja en la pared que me han puesto a mirar... Estoy castigada y sin pensarlo y sin quererlo, quizás resulto escribiendo su nombre =
a feast of friends
Jim Morrison

Las letras II



Sin Embargo saltan de la pared la tinta y los demonios; voces de un paso con nombre de faraón... Remueven mis entrañas, pintan mi piel; la tinta se escurre lenta y tortuosamente... Ya no seca, ya no sale, ya no quita, ya no desaparece...

Escribo su aliento en la pared... Trato de salir del sortilegio... Y siempre se evoca su recuerdo, se reproduce como si en el mundo sólo existieran las letras con las que se ha escrito su historia. Miro la pared, que bella es, aun con esos grafos antiguos que no entiendo ahora, talvez los entendí o tal vez los inventé. Who knows, I only write in silence. Rasgo un poco la superficie y aparece mi llanto, que ya no son lágrimas sino hojas apiladas en un destierro que se escribe con los rasgos de mi cara mirando la pared mientras el hechizo se desvanece. Nuevamente se rasgan mis venas tras la última letra que huye...

Este es un oficio cursi de niña... Y los soy... Aunque no entienda porque me avergüenza tener estas letras por faz y esta tristeza por nombre...

La agonía se prolonga un poco más, llamo a a a alguien para que las vea; tal vez no haya perdido la cordura del todo - pienso - Me duele el brazo izquierdo; lo extiendo un poco más para no sentir que efectivamente está ahí.

- Aun conservo unas buenas frases de cajón que me hace la coartada -

Puedo ser libre pensándome dentro de los cánones que exige una sociedad que inventa fantasmas para matar su tedio colectivo:

- ¡O, si! Qué atinada la frase - - Dicen -

Y un suspiro de conformidad en mí, parece indicar que no he perdido la razón... Por lo menos no aquí...

Llamo a alguien... Muestro la pared renovada en blanco

-Las puede ver -

Unas palmaditas en el hombro izquierdo, se aleja con la cabeza el gesto de desaprovación y7 un evidente ademán de:

-Tome usted nuevamente asiento -
-Concéntrese en un punto -
-Respire profundo, hasta que la alineación astral sea la indicada con su tipo de piel (mixta, Grasa, seca, en un caso fortuito, normal). Si su ritmo cardíaco es fácilmente multiplicable por el número de horas que pasa en Internet y el resultado sea dividido por el número de veces que utilizó la expresión ¡maldita sea! Los últimos años de su vida -
-Si el cociente de ésta operación da como resultado la dirección de su casa... podrá contar hasta 3, cerra repetitivamente los ojos como si estuviera parpadeando y se dará cuenta que ha sido usted curado; no más letras en la pared, no más letras en su vida; se dará cuenta que las letras en realidad nunca existieron...
-Por favor, tome asiento nuevamente-
-Su solicitud está siendo procesada-
-Pobre loca hijueputa-
-Vamos por un par de Cokes a la tienda-

Estoy castigada; miro nuevamente la pared sin verla; mis ojos se cierran; su tinta se riega, escribe su nombre en la pared, quizás en arameo antiguo, que más da, aun no puedo leerlo; no gato mi voz buscando testigos; guardo la esperanza que me curaré; algún día podré entender que las letras, éstas letras, en realidad jamás existieron...

Aparecen.
Me susurran.
Roncan en algunos casos.
Pero nunca se detienen...

miércoles, 16 de abril de 2008

Panadería II

Silencio...
creí haber escuchado una voz pastosa, cortada, con lágrimas que no quería pronunciar; en la cama sigue Baudelaire; en la boca un sabor amargo de cebada y unas ganas inquebrantables de desechar un abrazo a la hoja, a la nueva letra que se inscribió en lo profundo...

El panadero le pone estricnina, al pan que desayunará la mañana siguiente y entre el manjar premeditado, lo único que quisiera es que el olor de pan que crea todos los días, no le trajera de vuelta, la carta que le llegó al correo aquella mañana, con el nombre, ese nombre, y el contenido, era una límpida hoja en la que no se veía nada, no había una sola letra sin embargo decía que lo dejaba...

Al otro día se levantó; con una sonrisa sombría dispuso todo como en las mañanas cuando no hay tiempo de pensar mucho, unos platos en la mesa el pan frente a él, un líquido extraño al lado izquierdo manaba unas cuantas curvaturas de vapor; la vio por un instante entre el desdibujado humo de su cigarrillo; acercó el cenicero y mató ese último lucky strike...

tomó un pedazo de pan, lo saboreó pensando que el papel se desvanecería y que el olor de pan de aquella mañana, de aquel último momento en que cerraba la tienda, lo dejaría en paz...

Mientras los estertores de la muerte tocaban sus lágrimas comprendió que esa hoja y el olor del pan de aquella mañana en que no volvió a verla se quedarían impregnados en la eternidad de su último recuerdo.

Este es su infierno...

Panadería

El personaje vuelve cansado de deambular, tal vez hallándole un sonido a su voz, que de tanto enmudecer se le ha olvidado que es sonar...

En cuanto al fastidio de los días que han venido a usurpar las manos, no hay que decidir; en momentos lo que mejor se hace es escapar, hacia otro lugar, un lugar de aquellos que no tiene especificaciones ni mapas coherentes, ni refugios, ni destellos de luz... no hay sol, ni sombra, ni estado... ni momentos...

No recuerdo en que artefacto escondí el still de la almohada que no robé, no encuentro ya el lugar en el que solía descifrar códices intactos de licor...

Solo y sin motivo se ve al carpintero clavarle las astillas al muñeco de vudú que representa su alma, para morir del todo es necesario envenenar el alma y matar los libros de madera en los que se inscriben las esperanzas de un pasado mejor. Una hoguera estaría bien para aplacar el hielo en la nevera, una hoguera hecha de los minúsculos estados de piel que se desprenden; que se desprendiera del mismo modo el día en que me cruce con su sombra; con un actor que pretendió ser usted... famosísimo... Recuerdo entre el stock de las falacias, una calle y unas escaleras en las que perdió su mundo, unas escaleras con nombre de mujer lejana y se apoyó en una mano para no terminar de caer...

La calle se desdibuja en otros sentidos menos evidentes, como los rastros fundamentales de las migajas imaginadas; en el banquete se encuentran las sombras devorando otras sombras mas débiles, en el silencio; simplemente los signos de angustia de un fantasma sin rostro que se encuentra siempre que en las esquinas; se voltea sin prever que alguien observa desde la ventana que se han comprado unas cuantas reservas de veneno y en la cama un libro de Las Flores del Mal...

William Blake

If the doors of perception were cleansed everything would appear to man as it is: Infinite.

To see a world in a grain of sand
And heaven in a wild flower
Hold infinity in the palm of your hand
And eternity in an hour.

Auguries of Innocence

"Bring me my Bow of burning gold:
Bring me my Arrows of desire:
Bring me my Spear: O clouds unfold!
Bring me my Chariot of Fire."

Jerusalem' in Milton, 1804-1808
PD: some day some time we´ll see the world as it is, through the blood of poet with the beating of hid heart in our eyes.
Let me the melancolic instant of his last breath

lunes, 14 de abril de 2008

The Bucket List

Bueno mis queridos lectores:
Cambiaré un poco el formato para llevar acabo una tareilla que me dejo mi amiga Majo en su Dulcísimo Blog ,Para que después no se diga que sólo me dejo llevar por el lado oscuro de la fuerza, Sin Embargo en estos momento me pareció algo que podría hacerse ya que bueno tengamos honor a nuestro pasado, a una infancia en la que soñábamos sin asperezas y sin limitaciones de ningún tipo, aun puedo decir que debido a mi formación puedo tener la fortuna de ser un poco vaga, o de divagar en muchísimos sectores, soñar despierta y porque no resistirme a creer que el tiempo pasa.

Las ocho cosas que hay que hacer antes de estirar la pata y pasar al otro mundo "el de su elección por supuesto"

La reglas son las siguientes:
1. Cada jugador comienza con un listado de ocho cosas que quiere hacer antes de morir, no importa las que sean, pero ocho.
2. Escribir esas ocho cosas en su blog, junto con las reglas del juego.
3. Seleccionar a ocho personas más, invitarlas a jugar y anotar sus nombres o el nombre de su blog.
4. Es importante no olvidar dejar un comentario desde donde nos invitaron a jugar.


Bueno siendo así entonces que es lo que voy a hacer antes de estirar la pata...


Tener mi propia casa, decorada por mí.

Debo por lo menos haber ido por lo menos a 30 conciertos de mis cantantes o grupos favoritos.

Conocer todo el mundo, (sobre todo quiero conocer Grecia, Egipto, La India, Japón, New York), de preferencia haciendo un viaje de mochilero y luego uno de hoteles 5 estrellas.
Conocer todos los museos, Galerías, Plazas, etc, etc, donde haya algún tipo de manifestación Artística o Arquitectónica importante. (no importante en el sentido histórico cultural aceptado por la mayoría del mundo occidental) pero sobre todo todos los sitios en los que haya estado respirado y vivido Vincent Vang Gogh.
Tener una Biblioteca Gigantesca (en proporciones con el lugar en el que viva) en la cual todos los libros que haya ahí, los haya visto (los de diseño, arte, arquitectura, tipografías, etc) o leído

Ser una Gran Artista
Ser una Gran Docente
Ser una Mujer íntegra e integral (Siguiendo con mis parámetros de vida)

Y si no les molesta hacer una proyección ahí les dejo la tareilla a los que quieran hacerlo, y pues como el requisito era decir unos cuantos, no son preferencias, simplemente, toca, jajaja, al igual no se si sean muchos, creo que no voy a alcanzar los 8 jejejeje. ven este blog, soñar no cuesta nada
Pez en un papel
el libro de las horas muertas
Valentin
El pez que fuma
María() por si venís algún día
Insomnia delirata (aunque supongo no es tu estilo, Gracias por tus comentarios)
Vestita
Viejo Blues
Sr Grobix
Petezin
Bueno ahora si vuelvo a lo mío, un poco de oscuridad
una persiana cerrada
un desencuentro amable
una luz en la distancia que aun no quema la retina





sábado, 12 de abril de 2008

5 Minutos...

Estoy... Probablemente empiece un nuevo día sin aliento... la esfera; el recuerdo; camino por la esfera maravillada de su perfección y me hastío, vuelvo al inicio y al final, recorro el espacio y siempre es el mismo sin importar hacia a donde logre torcer la mirada...
Estoy; no recuerdo nada ya, los prontuarios de días inexistentes en los que lograba echarme la soga al cuello han dejado sus marcas llenas de una fina mixtura de fíque y carne dispuesta para digerir en el banquete de media noche, aun cuando las campanadas no sean audibles para todos, retumbaran en una noche oscura a la mano de algún probable despiadado; se vive, porque no hay hacia donde correr...
Estoy; me levanto en las mañanas y proceso el mismo formato de verificación; en la ventana unos cuantos personajes de la historia ciudadana, resguardada yo desde allí observo y me imagino que soy un pequeño dios enjaulado, sin expectativas y sin momentos de insurrección, divagando como Teseo en otro laberinto sin el cordel de Ariadna en el mantel...
Estoy, simplemente, me atraganto con un café, cargado, oscuro; como mis ojos que han quedado sin luz y encuentro en su sabor amargo, los vestigios de unas líneas que había empezado en el papel sólo que ya no recuerdo el remitente ni la ocasión en las que se habían creado; sólo fragmentos de un intento por mantener la cordura, un tiempo más y recordar tal vez, que en algún momento respiraba de aquel ungüento en el que se podían mezclar el humo y el alcohol, sin obtener confesiones substanciales, solo desencuentros disfrazados de soledad.

5 Minutos... II

Estoy, sentada, viéndome, como he perdido la línea recta en la que los pies, que descansaban al pararse sobre la tierra, hincharse tras caminar hacía ningún lugar en particular, perdiéndome, para no tener que encontrar que no tenía casa, que los amigos huían en el momento en que necesitaba apoyarme en algo que perteneciera a este mundo, en algo que no fuera el frío de la calle: permanecía intacta mi soledad, como siempre fue, como siempre tuvo que haber sido, no debí abrir esa puerta - me dije una y mil veces - (con el encendedor en la mano y el cigarrillo, voltee a mirar a ver si pasaba algún carro que terminara con esta angustiosa multitud en mi cabeza, no había nada) crucé la calle y en algún cuchitril de mala muerte empecé a beber, me bebí mi vida anterior hasta que no volví a acordarme de nada... eternal sunshine of the spotless mind, recordé el guión en el televisor prestado, y ví, que no tiene punto, huir, cuando en algún rincón siempre queda enterrado un vestigio que me devuelve, al bar, a la esquina del sacrificio, al crimen anterior, y bebí y fume y olvidé, sólo un contundente black out, no tengo por que o quien ser una buena niña, aunque los juguetes están guardados.
Estoy clausurada, en el desván y escribo en 5 minutos las voces... Ellas me hunden e infligen su mordida en en la espalda aunque no logran arrancarme el tatuaje, atado a la espalda el desprecio de lo que no hice; atado a la espalda el reflejo de aquello que no se logra ver, por eso la espalda que se da me recuerda los 5 minutos en el escenario, al salir, cuando el telón ha caído sin remedio sobre el actor secundario que buscó por siglos morir dignamente en el escenario con el parlamento de hamlet en la mano, con la esquizofrenia del maquillaje y en la mejilla una tinta indeleble con sabor a mar...
Estoy, pero en donde, podría haberme olvidado en una línea que no recuperaré; el destinatario es innato, y los momentos mueren, mutilados en alguna esquina, en una botella que sabe a sumercé...