El resto de la información será omitida por el informante anónimo que inquiere un día más de libertad...
-Un Cigarrillo con aroma a café-
-¡No!, por favor café excelso... gourmet... extraído de mis venas ¿Quizás? Un momento, tengo... TENGO que fumar... -
-Si me disculpa, creo que abandonaré discretamente la ciudad -
No puedo respirar bien por el lado izquierdo... Vamos a emparejar la situación; unas ondas en las nubes; un humo recurrente... ¡Qué cafeína tan deliciosa!
-Intento en la oscuridad-
-Ejercicio manual-
Podría quedar ciega y preferiría en este momento una vela... Ésta tecnología es demasiado avanzada, la luz verde como la del Night Shoot. Anyway o whatever de su preferencia. Ya no podría perder nada más.
- ¿Quiere ver algo de mí? Como lo del vídeo de la Courtney Love -
-Mírelo, las letras son sutilmente más pornográficas-
-El temblor de la mano en la letra... El susurro... una respiración agitada y tortuosa-
-Ha debido relevarme de aquella promesa-
Pero que es la saliva que se trasfunde... No es nada, nunca pasó... La botella de néctar aun está en la mesa de noche; la caja de colección de LUCKY STIRKE en la mesa contigua...
Aguardad un rato, mi mente ha quedado en blanco tras el último sorbo...
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miércoles, 23 de abril de 2008
Septiembre II
Capas de humo
-Una más por favor, digo, tal vez el recuerdo aun no esté lo suficientemente borroso para el ánimo del día siguiente, termino-
Aquí, una taza más grande; el líquido blanquecino en que ahogaremos esta muerte
:Uhm...(mueca) no está mal, aunque podría perder la cabeza con unos años más de añejamiento... ¡Ah!, así está mejor.
En el encuadre entra una mano blanca de sangre azul... al parecer así está escrito en sus venas...
La camisa verde es de botones, el material lycrado, aceleran la acción, al parecer la porción que se ha dejado ver a propósito lleva a que la mano indague que hay bajo el acuerdo tácito de no desnudarse tanto... Sólo un poco. La luz estorba, el licor no del todo, aunque hubiera sugerido un beso de esos inapropiados ante la soledad de la sobriedad... Con los botones... El pecho se mueve continuamente...
-Un sorbo más por favor...-
-En la caja se encuentra la nicotina, ¿Puede inyectarla por pequeñas dosis intoxicantes en mi espalda?-
-Gergen vuelve a mí... Para no decir que he perdido del todo la cordura...-
Responde:(mientras alista la aguja)... Está muy querida.
Respondo:¡Querida! Espasmos rojos de alcohol y la mano anterior en la espalda baja... baja... baja...
Again: Querida ¿por quién?
:Hum, ah, gracias. No fue tan tortuoso. Aun hay más noche para digerir. Que tal si marcamos este número
4828888...
Seguro la casa está vetada, pero en la noche todos los gatos son pardos... no hay afán todavía falta un rato para que salga el sol.. Calle un rato... Así está bien...
Empiezo a buscar algo en el piso. Una maleta gris arena playa. La nariz aun me sirve y caigo. La nicotina. Podría decir que lo hago adrede para que me note, pero en realidad mis venas me piden que me distraiga, ya sabe, no soy de palo y muy ciertamente no tengo orejas de pescado. No quiero romper la promesa. ¿SERÁ QUE SOY UNA ESTÚPIDA?
-Una más por favor, digo, tal vez el recuerdo aun no esté lo suficientemente borroso para el ánimo del día siguiente, termino-
Aquí, una taza más grande; el líquido blanquecino en que ahogaremos esta muerte
:Uhm...(mueca) no está mal, aunque podría perder la cabeza con unos años más de añejamiento... ¡Ah!, así está mejor.
En el encuadre entra una mano blanca de sangre azul... al parecer así está escrito en sus venas...
La camisa verde es de botones, el material lycrado, aceleran la acción, al parecer la porción que se ha dejado ver a propósito lleva a que la mano indague que hay bajo el acuerdo tácito de no desnudarse tanto... Sólo un poco. La luz estorba, el licor no del todo, aunque hubiera sugerido un beso de esos inapropiados ante la soledad de la sobriedad... Con los botones... El pecho se mueve continuamente...
-Un sorbo más por favor...-
-En la caja se encuentra la nicotina, ¿Puede inyectarla por pequeñas dosis intoxicantes en mi espalda?-
-Gergen vuelve a mí... Para no decir que he perdido del todo la cordura...-
Responde:(mientras alista la aguja)... Está muy querida.
Respondo:¡Querida! Espasmos rojos de alcohol y la mano anterior en la espalda baja... baja... baja...
Again: Querida ¿por quién?
:Hum, ah, gracias. No fue tan tortuoso. Aun hay más noche para digerir. Que tal si marcamos este número
4828888...
Seguro la casa está vetada, pero en la noche todos los gatos son pardos... no hay afán todavía falta un rato para que salga el sol.. Calle un rato... Así está bien...
Empiezo a buscar algo en el piso. Una maleta gris arena playa. La nariz aun me sirve y caigo. La nicotina. Podría decir que lo hago adrede para que me note, pero en realidad mis venas me piden que me distraiga, ya sabe, no soy de palo y muy ciertamente no tengo orejas de pescado. No quiero romper la promesa. ¿SERÁ QUE SOY UNA ESTÚPIDA?
martes, 22 de abril de 2008
Septiembre III
Llego a morderme los labios un poco... nada que no clame el alcohol que aun nos resta.
Pienso: El encendedor...
Busco:El encendedor... (Pienso) Probablemente deba arrebatárselo de las manos... Lo hago con presteza (pienso) me gustaría que apagara la luz, ¿por qué no lo hizo hoy?, ¿qué quería ver?
E: Decididamente las letras son más pornográficas... Debe leerlas cuanto esté dormido así puede saber como se anidan en el inconsciente, más liberador, pienso yo, que la fuente emitida, aun en el medio virtual...
E: Tal vez escriba otro retablo. Por momentos pienso que me he vaciado aquí y que ya no queda nada...
E: Ésta palidez es el primer síntoma, usted sabe; la novela puede acabarse algún día...
- El cigarrillo se encuentra hace largo rato en la mano. Empieza a agitarse. El cuerpo emite una señal. (Salivación profunda)
- Se juguetea un poco más, da vueltas. Ahora sí. Le quito el encendedor.
E: Venga, préstemelo.
Rick-Rick-Rick. (Pequeñas chispas acompañan la acción)
Puede que se haya acabado el gas. Se voltea un poco el encendedor a ver si se corre con mejor suerte.
Una llama un poco oscura, se acerca el cigarrillo. Impaciente. Tiembla la memoria.
El humo vuelve a cubrir la escena y pregunto.
E: ¿Es suficiente para que no se impaciente?
voz: no, no tanto... Me arrebata el cigarrillo.
Lo próximo que veo...
Veo que besa desenfrenadamente lo que queda de mí en él.
Más humo...
Mientra se decide debería poner el licor más cerca.
E: Usted sabe el ruido de la moto puede espanta el sueño de quienes no quieren despertar ya.
Voz: No hay cuidado venga, ya todo huele a lo que sabe su piel en la inconsciencia que importa una hora más, a lo mejor ya no viene... Que le parece este vídeo... ¿Lo había visto ya?
jueves, 17 de abril de 2008
Las letras

Vuelvo, revuelvo y la vuelta sin fin, cada vez que me encuentro, nuevamente la respiración cesa, como cuando tiene la certeza de que ya nada me va a llenar por completo, como cuando ya no se está en capacidad de sentir nada en realidad.
Quiero confundirme con la sábana y desaparecer sutilmente; dejar el manual de instrucciones en un lugar tan obvio que nadie pueda pensar que se encuentra ahí, que realmente está ahí, frente a los ojos que atónitos reflejan la incertidumbre de inmiscuirse en la complejidad de una carrera sin sentido que todos llevamos a cabo sin excepción. Batallamos grandilocuentemente contra algo que no existe, y nos aterramos que hayan más de 100 cultos de adoración a becerros de oro en la ciudad. No será que en realidad algo se ha perdido sin remedio y aun no se puede saber ¿qué es?
Es extraño, hace días sien un sabor a metal impreso en la boca, en los dientes, con un desasosiego común a estos días... ¿Será el sabor de la derrota? Amargo, como la cáscara de limón, Agrio como la mueca del mismo.
Induzco pensamientos alternos, que salen de los bolsillos y un par de plásticos de OMA que le regalo a LAURA porque le gusta su contenido...
Una barra de HALLS ROJO...
El precio del vicio ha subido y aun lo mantengo, podría hacerlo por un tiempo más, ¿cuanto más? cueste la rutina... un poco más divertida será la caída, un raspón más contundente, una perdida de conciencia a little bit más prolongada.
las RIZADAS DE MAYONESA me gustan.
Cómo los dientes deshacen sus ingredientes, que han creado otros hombres con el fin de engañarse, procurándose tierra... Oigo el sonido de su muerte en mi boca y muchas veces me he preguntado si el que está al lado lo escucha: La agonía lenta y crujiente ¡Humm! - Salivación, asociada a un recuerdo en otro papel -
Instantáneamente su historia se dibuja en la pared que me han puesto a mirar... Estoy castigada y sin pensarlo y sin quererlo, quizás resulto escribiendo su nombre =
Quiero confundirme con la sábana y desaparecer sutilmente; dejar el manual de instrucciones en un lugar tan obvio que nadie pueda pensar que se encuentra ahí, que realmente está ahí, frente a los ojos que atónitos reflejan la incertidumbre de inmiscuirse en la complejidad de una carrera sin sentido que todos llevamos a cabo sin excepción. Batallamos grandilocuentemente contra algo que no existe, y nos aterramos que hayan más de 100 cultos de adoración a becerros de oro en la ciudad. No será que en realidad algo se ha perdido sin remedio y aun no se puede saber ¿qué es?
Es extraño, hace días sien un sabor a metal impreso en la boca, en los dientes, con un desasosiego común a estos días... ¿Será el sabor de la derrota? Amargo, como la cáscara de limón, Agrio como la mueca del mismo.
Induzco pensamientos alternos, que salen de los bolsillos y un par de plásticos de OMA que le regalo a LAURA porque le gusta su contenido...
Una barra de HALLS ROJO...
El precio del vicio ha subido y aun lo mantengo, podría hacerlo por un tiempo más, ¿cuanto más? cueste la rutina... un poco más divertida será la caída, un raspón más contundente, una perdida de conciencia a little bit más prolongada.
las RIZADAS DE MAYONESA me gustan.
Cómo los dientes deshacen sus ingredientes, que han creado otros hombres con el fin de engañarse, procurándose tierra... Oigo el sonido de su muerte en mi boca y muchas veces me he preguntado si el que está al lado lo escucha: La agonía lenta y crujiente ¡Humm! - Salivación, asociada a un recuerdo en otro papel -
Instantáneamente su historia se dibuja en la pared que me han puesto a mirar... Estoy castigada y sin pensarlo y sin quererlo, quizás resulto escribiendo su nombre =
a feast of friends
Jim Morrison
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Las letras II
Sin Embargo saltan de la pared la tinta y los demonios; voces de un paso con nombre de faraón... Remueven mis entrañas, pintan mi piel; la tinta se escurre lenta y tortuosamente... Ya no seca, ya no sale, ya no quita, ya no desaparece...
Escribo su aliento en la pared... Trato de salir del sortilegio... Y siempre se evoca su recuerdo, se reproduce como si en el mundo sólo existieran las letras con las que se ha escrito su historia. Miro la pared, que bella es, aun con esos grafos antiguos que no entiendo ahora, talvez los entendí o tal vez los inventé. Who knows, I only write in silence. Rasgo un poco la superficie y aparece mi llanto, que ya no son lágrimas sino hojas apiladas en un destierro que se escribe con los rasgos de mi cara mirando la pared mientras el hechizo se desvanece. Nuevamente se rasgan mis venas tras la última letra que huye...
Este es un oficio cursi de niña... Y los soy... Aunque no entienda porque me avergüenza tener estas letras por faz y esta tristeza por nombre...
La agonía se prolonga un poco más, llamo a a a alguien para que las vea; tal vez no haya perdido la cordura del todo - pienso - Me duele el brazo izquierdo; lo extiendo un poco más para no sentir que efectivamente está ahí.
- Aun conservo unas buenas frases de cajón que me hace la coartada -
Puedo ser libre pensándome dentro de los cánones que exige una sociedad que inventa fantasmas para matar su tedio colectivo:
- ¡O, si! Qué atinada la frase - - Dicen -
Y un suspiro de conformidad en mí, parece indicar que no he perdido la razón... Por lo menos no aquí...
Llamo a alguien... Muestro la pared renovada en blanco
-Las puede ver -
Unas palmaditas en el hombro izquierdo, se aleja con la cabeza el gesto de desaprovación y7 un evidente ademán de:
-Tome usted nuevamente asiento -
-Concéntrese en un punto -
-Respire profundo, hasta que la alineación astral sea la indicada con su tipo de piel (mixta, Grasa, seca, en un caso fortuito, normal). Si su ritmo cardíaco es fácilmente multiplicable por el número de horas que pasa en Internet y el resultado sea dividido por el número de veces que utilizó la expresión ¡maldita sea! Los últimos años de su vida -
-Si el cociente de ésta operación da como resultado la dirección de su casa... podrá contar hasta 3, cerra repetitivamente los ojos como si estuviera parpadeando y se dará cuenta que ha sido usted curado; no más letras en la pared, no más letras en su vida; se dará cuenta que las letras en realidad nunca existieron...
-Por favor, tome asiento nuevamente-
-Su solicitud está siendo procesada-
-Pobre loca hijueputa-
-Vamos por un par de Cokes a la tienda-
Estoy castigada; miro nuevamente la pared sin verla; mis ojos se cierran; su tinta se riega, escribe su nombre en la pared, quizás en arameo antiguo, que más da, aun no puedo leerlo; no gato mi voz buscando testigos; guardo la esperanza que me curaré; algún día podré entender que las letras, éstas letras, en realidad jamás existieron...
Aparecen.
Me susurran.
Roncan en algunos casos.
Pero nunca se detienen...
Escribo su aliento en la pared... Trato de salir del sortilegio... Y siempre se evoca su recuerdo, se reproduce como si en el mundo sólo existieran las letras con las que se ha escrito su historia. Miro la pared, que bella es, aun con esos grafos antiguos que no entiendo ahora, talvez los entendí o tal vez los inventé. Who knows, I only write in silence. Rasgo un poco la superficie y aparece mi llanto, que ya no son lágrimas sino hojas apiladas en un destierro que se escribe con los rasgos de mi cara mirando la pared mientras el hechizo se desvanece. Nuevamente se rasgan mis venas tras la última letra que huye...
Este es un oficio cursi de niña... Y los soy... Aunque no entienda porque me avergüenza tener estas letras por faz y esta tristeza por nombre...
La agonía se prolonga un poco más, llamo a a a alguien para que las vea; tal vez no haya perdido la cordura del todo - pienso - Me duele el brazo izquierdo; lo extiendo un poco más para no sentir que efectivamente está ahí.
- Aun conservo unas buenas frases de cajón que me hace la coartada -
Puedo ser libre pensándome dentro de los cánones que exige una sociedad que inventa fantasmas para matar su tedio colectivo:
- ¡O, si! Qué atinada la frase - - Dicen -
Y un suspiro de conformidad en mí, parece indicar que no he perdido la razón... Por lo menos no aquí...
Llamo a alguien... Muestro la pared renovada en blanco
-Las puede ver -
Unas palmaditas en el hombro izquierdo, se aleja con la cabeza el gesto de desaprovación y7 un evidente ademán de:
-Tome usted nuevamente asiento -
-Concéntrese en un punto -
-Respire profundo, hasta que la alineación astral sea la indicada con su tipo de piel (mixta, Grasa, seca, en un caso fortuito, normal). Si su ritmo cardíaco es fácilmente multiplicable por el número de horas que pasa en Internet y el resultado sea dividido por el número de veces que utilizó la expresión ¡maldita sea! Los últimos años de su vida -
-Si el cociente de ésta operación da como resultado la dirección de su casa... podrá contar hasta 3, cerra repetitivamente los ojos como si estuviera parpadeando y se dará cuenta que ha sido usted curado; no más letras en la pared, no más letras en su vida; se dará cuenta que las letras en realidad nunca existieron...
-Por favor, tome asiento nuevamente-
-Su solicitud está siendo procesada-
-Pobre loca hijueputa-
-Vamos por un par de Cokes a la tienda-
Estoy castigada; miro nuevamente la pared sin verla; mis ojos se cierran; su tinta se riega, escribe su nombre en la pared, quizás en arameo antiguo, que más da, aun no puedo leerlo; no gato mi voz buscando testigos; guardo la esperanza que me curaré; algún día podré entender que las letras, éstas letras, en realidad jamás existieron...
Aparecen.
Me susurran.
Roncan en algunos casos.
Pero nunca se detienen...
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