sábado, 5 de abril de 2008

Sin Asunto en Realidad II

Trato de escapar a las advertencias de la realidad una tras otra… gritan con desesperación… en la pantalla una nota de seudo jefe… en el celular algo similar aunque un poco más llamativo… unos cuantos pesos es a lo que se reduce lo que en mi casa han llamado mi Big Break… deberé creerlo… no tengo un plan alternativo, ni otro estado que lo refuerce… he de mendigar… probablemente me este saliendo de las líneas, ya sabe, tal vez darle un kilo más de peso a esta realidad que se difumina en no se cuantos matices que no puedo determinar… en mi mente no creo haber tenido una formación en algo en particular.

Mis representaciones dramáticas acostumbradas… el peso de un papel que he interpretado reiterativamente a lo largo de todos estos años… es como si en realidad no me quedara otra opción que afrontar lo que falta y venderme… etiquetar el precio de este pedazo de carne y darlo a una buena carnicería… en mi defensa podría argüir que no hay una mejor en el país…

Probablemente en algunas ocasiones simplemente prefiera ser esto a lo que le he huido desde el comienzo, nadie, no tener nada… no empezar a pensar que será de mañana y el día que le sigue y el correspondiente en la fila de espacios que hay aun por llenar… pero es una habilidad innata en mi… ir por el camino más truculento, en el que me doy cuenta que me voy a romper el cuero en muchísimas ocasiones, en el que voy a quedar despellejada, como un pollo antes de un almuerzo común…

No tengo grandes historias detrás y delante es probable que no sean más que esto, letras…

En ocasiones anteriores intenté mantenerme en pie… simplemente porque en alguna de aquellas ocasiones que han sido perdidas de vista por lo inverosímil que se me hace ahora pensar que algo de esto fue cierto… me dijo, este es su tiempo, este es su espacio, este es su lugar… y luego de una clara advertencia en que no debía tener miedo… porque desaparecería… no lo tuve más, ya ve, le he dicho siempre que su don es la palabra, más que cuentero… un personaje mitológico puede acompañarlo siempre ogme…

Sin Asunto en Realidad III

Lamento decir que estoy aterrada… petrificada… he experimentado en varias ocasiones aun en la vigilia que ya no tengo la capacidad de moverme… soy un personaje tan simple… como todos, en las mañanas quisiera convencerme que todas las historias que me he repetido a lo largo de los años, esa dureza en mi rostro y esas ganas de entrar por donde sea sin preocuparme de lo que vendrá es cierta…

Las historias son simplemente historias…

Se leen se desechan… en el mejor de los casos se guardan… en algún rincón en el que ya nadie pueda verlas, el secreto es llevado a la tumba, y en las pesquisas de algún familiar indeciso se verán precisadas a ser parte de los desechos de un muerto que no puede ya reclamar nada…

Me muero… ver que el personaje que he creado no supera ni siquiera el primer suspiro de la mañana, marcado con el nombre de un amado desconocido, sin letras que le caractericen unas hojas más, un personaje que se muerde y no intenta diluirse en espacios en los cuales sucumbe…

Y tanta mierda de que sirve y mejor que… puede ignorar el parlamento, deséchelo todo no hay nada aquí en realidad… no hay nada allá en realidad, quisiera suponer que lo hay… algunos vestigios de Hilda quedan en mi… cosas que aparecen en mi cuarto sin tener un sentido en particular… el sabor de esa demencia sosegada en la cual no quiero incurrir simplemente porque pienso que estoy en control, a cargo; usted me ha demostrado que no es así y paradójicamente me ha demostrado todo lo contrario…

PD: lamento esto… lamento todo… simplemente lo extraño… ¿está esto permitido?

jueves, 3 de abril de 2008

Cuando la espera no alcanza...

Cuando la espera no alcanza de algún lugar inesperado en la sala de mi casa, algún maniático sin conciencia, pone en aquel anaquel mítico de sonidos prohibidos una modalidad que acusa mi poco so-ciego... y vuelvo y lo encuentro caramelitos de colores ( efecto echo) los tuyos son los únicos que quiero*... repeat1...
Inconteniblemente mi mente se distorsiona en fragmentos inadecuados, de esos que ya no se pueden volver a obtener en medio del exilio y la sal; que un círculo estrecho delimita todo aquello que ya no puedo pasar... no hay que cruzar la calle... sin mirar a ambos lados... no hay que correr cuando el piso de porcelana está mojado... no que llorar cuando un diluvio se avecine...
Dear Mr.D...
en casos apócrifos D (de dios)
de ( Deidad)
de ( Dionisio)
de... para: sin remitente alguno.
No recuerdo haber escapado sin embargo se me ha tratado como un reo ausente... en las páginas amarillas de mi ciudad me puse a buscar y no existe...
Que puedo decir de la publicidad que ataca el subconsciente de una memoria que se ha hecho de las defensas extinguidas de algún gran ejercito que ha sido derrotado en cada batalla...
Trato de aparecer pero aquellos intentos quedan vacíos en este grito que se ahoga con una medida lenta... muy lenta... definitivamente lenta...
En alguna calle logre encontrar el remedio... me fui caminando... extrañamente todos me veían... ha pasado cierto tiempo y ya no me acostumbro a que en realidad la gente tiene ojos... iba caminando y no los veía... tropecé con algunos de ellos en sus vestidos amorfos de seriedad ambigua y bien diseñada... yo que por seguir los consejos de mi familia en el viaje no traje más que un par de pantalones y unas cuantas camisetas "calentanas" me tropiezo con ese mar de ojos vistiendo del mismo modo, extrañamente escoltando mis trastabilleos y la cara que palidece ante la constante sensación de haberme perdido y no recuerdo en donde... en que bar... en que ultima copa extinguiendo un trapo ya usado antes, como vistiendo todas las noches para la misma escena que no cesa... que no llega a cesar... lamento haber perdido mis disfraces y no poder aprender de la nada como LEONARD ZELIG, el momento de escapar de mi mente agobiada...

Cuando la espera no alcanza II

La última copa dejó una huella en mi rodilla... de unos tonos indescriptibles para el sumario... me acordé de su incidente en la piscina... y no pude evitar sentir que en formas extrañas el alcohol siempre nos lleva a despertar en caminos en que se opone la cordura a las conjeturaciones de un sin sentido que empieza a ser la vida misma, en pequeños fragmentos de historias que se recapitulan, ya que el presente no es lo suficientemente subversivo y divertido para aguantarlo como viene...
En algunos momentos cuando trato de digerir la última porción de nicotina estremezco la cuadricula del piso de ese cuarto que parece mío en ocasiones... pensando... ¿Qué hago?, ¿Qué hago? El puto computador está dañado... el televisor no enciende... la vida nocturna... la respiración de las aceras contiguas, la basta noche muriendo a mi alrededor, y yo sin poderme quitar este hedor a herrumbre, retorcida, desmedida... enjaulada en un lugar lleno de salidas... sin poder simplemente correr... el humo tiende a llenar el cuarto... la pequeña libreta de notas descansando en la mesa de noche que heredé de mi abuela... hablando de mi desconcierto... me llama... y yo simplemente me dejo caer, el peso de las ojeras que se acumulan día con día limitan mi estado de sosiego... someto mi mente al fastidio de la almohada... el techo... el mismo techo... la misma ventana de celosías que me deja descubierta... el sonido irritante del centro... y mi voz, en la cabeza... infatigable... esquizofrénica... que no deja de indagar... mascullar... musitar... momentos que no han pasado y que no se encontrarían ni siquiera en las medallas más dementes otorgadas por los seudo santos de una actualidad sin espacio...
Como callar aquellas voces...
y pensar que lees esto y no lo haces... y pensar que me esfuerzo y no lo hago...
dejar de pensar... detenerme en una palabra vacía, en una letra sin sonido como la H... recordar que el silencio es la esencia perfecta para que lo demás sea percibido... el silencio es bueno... niños la plana para mañana es escribir en el cuaderno hasta que se convenzan que es cierto EL SILENCIO ES BUENO
otra EL SILENCIO ES MI AMIGO otra EL SILENCIO ES MI PASTOR, NADA ME FALTA, POR VERDES PRADERAS... así hasta que un día el cerebro de la maestra se seque de tanta levedad...
Me recuerdo en un estado parecido al suyo... al revés del mío...
Me recuerdo citando a otros siempre... a un viaje que no empieza ni termina...
un lugar que se ha quedado cerca de su cama, volteando un poco a la derecha, por donde la música se escucha y en medio de un SI... y un QUIEN PUDO SER QUIERO QUE SEAS TU, una danza místicamente antigua convocaba a dioses alternos que nunca supe leer...
Espero simplemente que usted si sepa leer...

Ángel Caído

Probablemente haya perdido todo atisbo de cordura...
En medio de las líneas que escribo; escondida en las noches; en mi cama sin luz alguna; tratando de matar mis ojos(se dice si mis inventos no me respaldan que aquí ha iniciado el pecado; los predicadores cierran los ojos físicos ante el temor de descubrir que no los respalda el territorio humano... están hechos de un material indistinto, que no se puede ver, que no se palpa, que ni se bebe, los ojos matan lo materiales en que se compone el alma - mataré mis ojos con este veneno de luz impotente cuando el swicht se corta o es innecesario)... matar mis ojos tal vez, para no gritar con el dolor que me atraganta...

He agotado los medios en los que podría apagar este sistema innecesario de desatinos y virtudes perdidas en el mar de otros que cantan para que se llenen sus ansias... yo las he perdido al verme royendo una carne de papel que sangra en negro con tintes desconocidos de un alma que ya no se materializa...

Me he resguardado en unas hojas que no dicen nada... como las de siempre... el diario (siempre que veo esta palabra la mutilo para encontrar su nombre; como si escribiera en las líneas de los periódicos algo con que secar el desasosiego) silencioso de un personaje que desaparece... ha visto como se desaguan sus partes; como en las hojas; se han recortado con vileza sus lineas; como el maquillaje ya no es retocado y es mostrado en toda su verdadera y miserable humanidad....
sus manos tiemblan los sé, porque he encarnado en su tristeza, he probado su carne, he brillado con lo que aun le falta... he menguado...

Sigo profanando sus instantes con historias que han detenido el pensamiento, en ese momento, en ese preciso instante en que el ángel cae; ¿habrá visto su expresión alguna vez? Muriendo en cada segundo en el que el vacío va perforando su alma; susurrando en silencio una lágrima que ya no le es permitido derramar... en las garras de una sensación irreproducible en el limitado léxico terrenal; apretando tan duro los puños que se ha llegado a infringir el daño con el que se llenan sus uñas de una carne vedada...

El ángel se ha caído, ha visto la desesperación en su rostro en ese preciso instante en que desaparece en el reino y se forma de los sollozos y los lamentos de aquel paraje terrenal; es una mueca extraña comparable tal vez con el dolor de saberse infinito... en un lugar en el que los pies no descansan, en un momento en que se han perdido las modulaciones que le dan el nacimiento a un sistema de comunicación definido... y en vez de musitar las formas extrañas en las que se comportaba en su exilio anterior se observa siendo tan sólo un pedazo amorfo y desconfigurado que emite sonidos animales... le aulla a una entidad que supo a sal... ahora ya no puede sentir más que el sabor de la sangre en sus fauces que desgarran su propia existencia, segada de un dolor que ya no es físico, que ya no entiende que pueda ser... el dolor de la INCERTIDUMBRE

Ángel Caído II

Saberse perdido en un lugar que no le corresponde y al que asiste invariablemente por que ya no puede soportar su propio peso... escuchar de fondo las palabras que repetía sin que su boca lo advirtiera sin que supiera que eran ciertas las páginas de la vigilia... sin poder determinar que es aquello que la luz le quita.

En medio del destierro, tan sólo puede saborear sus sobras... aquel fatídico destino de cordeles que lo sostienen... aquel instante de zozobra que nunca acaba... aquel deletrear que no entiende... el divagar en medio de grafos que no le son permitidos cuando su boca se llena de su sangre... se permite respirar... tal vez porque es un movimiento involuntario infatigable... y en el aire sus letras desportilladas se dirigen a un remitente silencioso que olvida su pasado inconveniente... borra las letras... desdeña el olor de matadero... vuelve a las calles y se aferra a el aviso que le indica hacía donde se dirige hoy....

Conservo aquella mueca agónica... en el espejo se puede ver aquel instante en que el ángel se ha perdido... vaga es su naturaleza... sus plumas recogen el aliento de esta ciudad muerta... en las calles el freak show comienza... ha perdido la luz... un rastro de plumas baja en el pavimento... alguien con un uniforme institucional se queja del maldito desorden que no acaba y le da su sustento... y como los demás mitos este acaba sin volverse ni siquiera una leyenda urbana...

En Algún rincón lejano, desdentado, muere el ángel caído, nunca entendió los signos sincopados de algo que se apoderó de su pecho marchito... no pudo digerir las hojas de su diario... la tinta de sus manos se corrió y manchó de excrementos la acera contigua... a las 6 de la mañana un comerciante de san victorino se quejó, por los malditos callejeros que se vestían con alas, quien demonios les han dado el derecho de morir a la intemperie justo cuando va abrir su tienda para vender algo que nadie necesita...
Aun morir sin que nadie sienta dolor...
en medio del transcurso... el silencio...
no hubo trompetas ni coro en el cielo que se rompió...
la lluvia tapó lo demás...
sin suerte y sin destino...
simplemente
Díaz desaparecidos o Cardonas...

miércoles, 2 de abril de 2008

Mi luz y mi sombra

Quería recordarle, mi luz y mi lado oscuro, cuando es necesario que nuestras historias se escriban a expensas de las lágrimas de otros...
Cuando los poetas malditos ya no son tan malditos comparados con las jornadas en las que se sumen nuestros sueños más perversos, pobres niños buscando la sombra de mamá...

Recuerdo como se escriben los diarios inverosímiles del destierro, en esos son los que habito ahora, nunca había sentido tanto miedo, pero nunca había visto lo mucho que escribe en mis aciertos y desatinos... tejido en mí, como lo más profundo de lo que se compone un alma sin tierra... tejido hasta en los bordes descuidados en los que se pone un indicio sin forma al que solemos llamar hogar...

Mi querido compañero de silencios, no hay tal, sólo hay unas manos, si como las suyas en las que esa calidez de estar en casa es descubierta... por qué no me deja verlas, por qué las esconde, como si temiera que en algún momento pudieran destruirse como las mías...

Me da algunas hojas secas en las cuales disfrutar la caída; como decirlo; estamos escritos en formas antiguas que no necesitan traducción para nuestras almas; historias entrecruzadas en las que por más que se quisiera, que no es el caso, no pueden desprenderse las letras, no pueden desaparecerse los nombres... no puede ya borrarse su aliento...

Consígase un lugar en el cual pueda ubicarle...
En el que no hayan espacios, en el cual el sonido extraño de nuestra conjunción se filtre, en el que pueda ser usted...

Mi querido y único compañero de silencios... (frase en constante omisión), no se le olvide, se que en muchas ocasiones soy lo peor, pero y quien no lo ha sido, como se decía en ciertos libros sapienciales antiguos... llenos del benemérito que sólo otorga la historia... no mate al mensajero... no porque mi osca figura parezca un demonio, se puede argüir que en realidad es así, cuando no queda más que el vacío; se desempolva en el atrio la viaja espada, el yelmo y el escudo para no saber de quien es la sangre que se derrama sobre la arena.
Ahora en que los cuentos de hadas desaparecen bajo el velo de algún hechizo superfluo en el que se suele caer por desdén, no tengo otra opción que hacer que ya no entiendo; que ningún lenguaje me sienta adecuadamente... mientras que las frases puedan recomponer los pedazos de historia que han muerto en sus labios.
Solamente le pido un favor, no piense en el olvido...
¿Quién no se esconde?

martes, 1 de abril de 2008

Usted es silencio... Y yo le pongo fin

Que hay en esta guerra de asuntos inconclusos...

Siempre tiene la opción de borrar el rastro de aquello que lo atemoriza y lo hace sentir pequeño, aun más pequeño de lo que puede llegar a ser con el tiempo y con los momentos de frío intenso en los que en la esquina designada ya no hay asuntos sin resolver o tal vez pendientes de todas las cosas que se puedan echar al fuego.
Siempre ha osado rehusar las palabras, las escritas, las habladas, y tal vez aun más aquellas que no necesitan ninguna comunicación vía microonda para alertar que se pierde más aun que en las frases; en los labios rojos, carnosos; que se relamen como gatos en la cornisa viendo como pasa la presa y no puede atraparla, aun no... no le intimidan más que los fantasmas... soy uno de ellos, quizás y ha tratado de encontrar como borrar esos rastros de destierro, ¿destierro? Para qué, si soy un fantasma, un pobre alma sin destino... ¿Qué es lo que le atemoriza tanto?, ¿Qué es lo que le molesta tanto de la situación?, que quizás trate de ver a través de los harapos a un lugar que no entiendo muy bien cual es; quién puede entenderlo si usted es silencio... y yo le pongo fin.
Usted es silencio... y yo soy las palabras que lo rompen.
Usted es la hoja en blanco y yo mancillo las páginas heridas con un poco de mi hiel hierviente y quizás en muchos de lo momentos muerta.
Usted es el vacío y yo quizás soy un vacío aun más indistinto del cual no quiere participar; sus palabras incoloras, sus frases mudas, sus acciones transparentes; arremeten contra las letras y las quiebra, aun más cuando manda sus refuerzos de notas antiguas que llenan de grietas este pobre recuerdo que aun no encuentra el momento de perderse en su infierno.
¿Cuál círculo es este?
¿Qué es lo que ronda entre los layers que lo envuelven; quién es usted?
Que cosa absurda le rodea, que más que una sombra, parece ser el fin del universo.
y aun más perpleja
muda
no puedo moverme de ese espacio que me pone fin. tan tan...

viernes, 28 de marzo de 2008

Reorganizándo la geografía en la protuberancias del techo

Simplemente es extraño sentir de este modo mis extremidades... pedazos inclementes de podredumbre que cuelgan sin saber que más se puede hacer con ella...
Es más extraño aun encontrarme de este modo, ajándome las venas con su nombre en mi lengua que ha quedado dormida para siempre...
Miles de esferas se acumulan una a una en mi garganta impidiendo que la corriente en que se deben dirigir los momentos que ya no encuentro en el viejo cajón... se materialicen por completo...
Se ve el tedio... el miedo recorriendo el espacio que no ha colonizado ningún extraño incauto encantador abismo de cien mil metros en el que se cae deseándolo mucho en el que se cae pero no se para de caer el momento se detiene... unos segundos antes de la retirada... el cuerpo sumido en su cavilación 5 letras; nada más la casilla correspondiente al abecedario 4x4; su espacio y la inclemencia de una sarta de días que han de comerse mi cabeza esperando que se regenere y empezar de nuevo el banquete...
No es suficiente pasarme por otra... cuando el velo que me recubre es el mismo y los interrogantes siguen siendo escritos con el mismo gesto... un capítulo que se re-distribuye volviendo a organizar la máscara dramática en una posición menos sinuosa para empezar la siguiente novela... sólo se cambian unos cuantos acentos y unos dientes más afilados tratando de desmembrar la carne... carne que suele ser real; cuando no hay escapatoria...
En las noches me recuesto un poco, tratando de reorganizar la geografía de las protuberancias del techo... varios valles y cadenas montañosas en que seres imaginados infligen a los ojos un sin numero de oprobios que no se pueden nombrar... el cuerpo suele perder su movilidad; siento que quiero abrir los ojos pero sin que pueda librarme del inconsciente estos se cierran... trato de luchar... tal vez si mi cuerpo se mueva logre que todo el resto del sistema se active... estoy encerrada en un sin fin de vericuetos sin sentido y humillantes en el que siempre termino muerta... y veo los pedazos de mis órganos detallados sobre mi.... palpitando como si quisieran hablar de aquellas historias difusas del decamerón...recurrente como 1001 que empiezan por donde terminan igual que mi nombre... estoy ahí y no puedo despertar aunque quisiera... no soy dueña de mis movimientos me han sido vedados; esa noche igual que muchas otras me ha dado miedo cerrar nuevamente mis ojos; no se si una forma incorpórea trate de usurpar mis movimientos y me deje ahí simplemente viendo como pasan y pasan las hojas y en realidad no puedo hacer nada... una lágrima como ese estado sin vuelta traspasará el momento del nuevo protagonista... alguien curioso preguntará que es esa extraña filtración en tu mejilla? inoficiosamente la mano restregará mi dolor hasta hacerlo desaparecer... - fue un mugrecito, responderá ella - no te preocupes... bajemos el telón.
me arde
me quema
dejé la sangre en la arena.
Andrés Calamaro
Un eco del pasado vendrá a su boca... tarareará en lenguas algo que ya no es suyo y que cometió suicidio...
el telón ha desaparecido.

invisible spider

Technorati Profile

martes, 25 de marzo de 2008

Ceder... Descansar... No correr más...

Quisiera que fuera con una de tus fotografías
para que no me de miedo estar
abajo
para que no se me olvide como es tu cara
para imaginar que estoy
contigo
y sentirme un poquito vivo.

Caifanes

Matenme porque me muero



Ya no recuerdo la faz que me rodea, ni como era que me comportaba antaño, ciertas distracciones se encuentran al alcance de la mano, para no pensar en lo que debería, en el tono oscuro del recuerdo y en el momento de la epifanía.

Creo que ya no recuerdo las frases, ni los prontuarios de los muchos de capítulos que se escribieron de su sed. ¿Cómo sedar la memoria ante el dolor de lo que falta? ¿Habrá un narcótico lo suficientemente fuerte que me evite el soñar y encontrarlo en las sombras? Como cuando actuábamos aquellas pequeñas obras en que nos salíamos del papel.

Y en cuanto a los momentos de silencio de los que se habían tejido las sabanas de aquel destierro... los únicos invitados eran un par de fantasmas que nunca nos dejaron perder por completo... el cansancio pegado a la espalda... la misma notas en el piano... y unas partituras que se han deslehido por el vaho de su sangre... la mía... la de los demás... fichas envueltas en paquetes de papas, que alguien le regaló ofreciéndole el mundo en un pequeño giro... lo observó alguna vez y pensó que era real... materializó aquella voz llena de esperanza en medio de un azul mucho más profundo que cualquiera en el que usted pudiera divagar...

Las manos indefensas, llenas de materiales extraños a los ojos de los que no se acostumbran a digerir unos cuantos sueños, y a aquellos que piensan que nada se logra de simplemente mirar; mirar hacía un lugar que ya nadie nota, que se vuelve poco pragmático para el lenguaje lleno de justificaciones en el que se envuelve la sociedad vestida de esa aparente seguridad que le da estar atado a un propósito que ni siquiera llegamos a entender, aún después de muchos años de estar inmiscuidos en sus telones...

Ceder... Descansar... No correr más... II

Las barbas arrastran y las canas aparecen y al mirar hacía atrás sería mejor no hacerlo y tratar de ignorar el enmudecimiento de nuestras cuerdas vocales, y tratar de sacarles algún sonido sordo indescriptible... para no sentir como el piso empieza a desplomarse lentamente y ya no hay como salir del precipicio... hay alguna manera acaso?

Recuerdo un tiempo en que estaba hecha de canciones adversas... aun me deleita el roce del destierro... aun supongo estar viva, tan sólo lo puedo suponer... me he atragantado con tantos sueños que necesito el ábaco no para contar los intentos fallidos, si no para avivar un poco más el fuego... me congelo... los músculos conservan aquella materia rígida de la desazón y los estudios de los demiurgos nunca se inflingirán en el exilio...

Recuerdo días hechos de desvaríos como estos pero sin el eco, recuerdo días hechos de noches enteras... repitiendo una y otra vez en loop nuestra cobardía, temores entre dientes que se enlazaban en una copa y se resguardaban con las cobijas de su cama... supongo que lo hice alguna vez, muchas veces, matando pensamientos y sentimientos con el aséptico alcohol, que mata todo lo que sobra... hasta unas cuantas neuronas que pueden inmiscuirnos en el maravilloso olvido.

No entiendo que hago aquí, a esta hora... sin cigarrillos, tratando de distraer mi adicción... con las manos temblorosas por la acción de un teclado inservible, con la plena seguridad que estas son las tonadas que se escriben en la ausencia del aire... alguien podría oírlas si supusiera que no hay un medio ideal, para que los deseos se realicen.

Demonios!!! y más demonios... succionan mi cabeza para sumergirme en el deleitable letargo... en el letargo de un destino que ya no existe... tratando de borrar los recuerdos y su memoria con succiones indelebles de alcohol inyectado por dosis mínimas y recurrentes en la herida abierta... llena de rumores y rutinas... rumores de una cordura recuperada y unos días que pasan en vano... no ha tal demonio... no tal vaho... no hay rumor de alcohol tapizando mis venas de demonios enfermos... sólo el bombeo del corazón... que por una vez... tan sólo por una vez debería ceder... descansar... no correr más.

lunes, 24 de marzo de 2008

Así no sepa hacia donde ir, ni porque lo hace

Es difícil enfrentar este espacio, en el que no se sabe muy bien hacia donde dirigir la mirada... Recuerdo un tiempo lejano ya, en el que los días eran más fáciles de digerir bajo el influjo de un veneno extraño que vendían en la licorera de la esquina y en el que trastabillando por las escaleras de madera podíamos aún alcanzar la puerta para seguirnos dando una muerte lenta...
Ahora por gracia o desgracia los días se borran del prontuario de la memoria... la neblina se hace más espesa... mas espesa y profunda de lo que la nariz puede aguantar y se siente como si se respirara bajo la superficie del agua del mar...
No encuentro la manera de dirigirme hacia usted... los días se han hecho más misteriosos que en las escrituras apócrifas del catolicismo, al cual se le busca una respuesta a lo que sólo se puede aceptar con un salto de fe profundo y absurdo a la vez, aunque no carece de sentido ni de finalidad...
Sola frente a esta pantalla... como siempre... como ahora... empiezo a pensar que los días en Bogotá fueron tan sólo un sueño largo del cual empiezo a despertar por pedazos... en los cuales divagué y creé personajes parecidos a usted que me dieron refugio cuando más necesitaba el espacio alterno de una vida en proceso... mucha televisión... presa del zapping audiovisual y musical, parecido al pasado que no se quiere dejar escapar... sólo fragmentos de olores y sabores y sensaciones carnales desconocidas para un autor que se esconde entre las líneas...
Prometí no desaparecer... tal vez mi terquedad no me lleve a ningún lugar conocido... pero ya no quiero estar en este mundo que carcome mi estomago con cada infierno... más potente que el anterior... infiernos hechos de palabras y actos que nunca he llevado a acabo, la prostitución por el dinero que no tengo, y las manos hediendo la podredumbre de esa particular herrumbre que queda en la boca cuando se sabe que se ha vendido el alma... al mejor postor... a algún demente de oratoria vacua que paga por la diversión del bufón de turno, y la lágrima en el rostro no es ya dibujada con crema barata, es simplemente una reacción corporal desconocida ya cuando lo sagrado se pierde... cuando la mística creación no alcanza para comprar una libra de arroz en el mercado para saciar las funciones fisiológicas de un cuerpo que se pudre día con día...
No puedo vaticinar eventos fuera de mi alcance... estoy en la cárcel, en el destierro y en un anonimato que me sienta mejor que la ropa que llevo puesta... al final desaparecer aun viendo el reflejo del interrogante absurdo que se delinea en mi rostro cuando todo lo que veo es una bonita mentira frente al espejo destemplado y lleno de una luz absurda que ya no puedo aguantar...
que es lo que hay aquí... el desconcierto y el no sentirse de ningún lugar no sólo lo da la translación perpetua de posibilidades y de lugares geográficos... lo que más corrompe es este estatismo en el que se cae, cuando las manos se congelan frente a las inquirencias básicas, pragmáticas y fundamentales de algún habitante de este mundo que sólo busca que la hormiga obrera ande sin para, así no sepa hacía donde ir ni por qué lo hace...
Que es inminente... la falacia ha terminado... el teatro ha quedado vacío... ya nadie asiste al espectáculo... que puede hacer el bufón cuando ya nadie se ríe de sus despropósitos...
Suerte...
La usurpadora de identidades...

martes, 11 de marzo de 2008

Señor Anonimo Hombre de su pasado

Al señor anónimo, hombre de su pasado.
este es simplemente un tinte de amargura, supongo que quizás haya cometido muchos errores en el pasado, seguramente seguiré cometiendo muchos más en un futuro, lamento que mi pasado no sea limpio y supongo que he de ofrecerle excusas; yo no me escondo ya, detrás del anonimato; creo que no lo he hecho, y si es tan terrible lo que le pasó y lo que le causé, siga adelante y no le de importancia, no creo que haya tratado de ayudarme, ¿ayudarme a qué? me pregunto, y pues uno no "trata" de hacer cosas, simplemente las hace o no.

Creo que ya sobrepasé mi época de mártir...
puedo decir que soy feliz, si es que tal cosa existe.
Todas las personas que han hecho parte de mi vida han sido muy importantes y me han enseñado algo, algo que siempre estará cercano a mi corazón, lamentablemente o no, en este mundo no existe cosa tal como el altruismo, ni el filantropismo, ni nada de esas cosas, usted dice que solamente pienso en mi, bueno, ojalá así fuera.

Si escribo de un modo descorazonado, tal vez sea mi estilo, aun conservo parte de lo que fui.
no escribo para crear un velo de oscuridad, es más bien para fomentar un momento de nostalgia.
No prefiero estar con alguien que me haga daño ni hacerlo, quizás por eso fue, hombre de mi pasado que allí es donde usted está.

Que lastima que se esconda tras esa etiqueta
que lastima que no tenga la suficiente entereza para hacer replicas a su nombre.

De todas maneras desde mi más profundo egoísmo, como lo ha denominado usted, señor anónimo, quizás una disculpa no sea mucho, no se porque me estoy disculpando, sin embargo, piense algo, todos tenemos a alguien como usted, que piensa que alguien le jodió la vida, usted no está exento. Disculpe y después de la pequeña aclaración sigo siendo aun más feliz.

jueves, 24 de enero de 2008

¿Hay alguien afuera?

He fracasado,
Cuantas veces se puede escribir lo mismo, se puede decir en miles de tonos, pertinentes o no que el espacio en blanco no debe ser mancillado?
Hay alguien allá afuera,
Alguien que recuerde mi muerte del año pasado?
Alguien que someta su cerebro a un fuerte escrutinio y encuentre una letra similar a la mía en su abecedario?
Alguien que sin motivo alguno y aun sin conocerme encuentre como paginador en uno de sus libros un foto mía y le parezca un momento imposible, cómo pudo haberse traspapelado un recuerdo de alguien que podría no haber existido?

Quizás si miro un poco más de cerca, si alguien fuera tan amable de prestarme un micro o macro,- podría ya no estar segura - , scopio electrónico, un maraña aglutinada salida de un snapshot, un cliché absolutamente reconocible del mismo western que podrían ser miles reunidos en uno solo, mostraría la redondez de unos cardos, siendo estos los habitantes de un horario tan inapropiado como este.

Sigue siendo la nostalgia, mis métodos de comunicación digital siempre han tenido este fin, inrrumpir en la página en blanco, manchar sus bordes, tratar de prestarme una imagen a través de la grafía de un código predeterminado, y aun así, con estos dibujos detallados de mi rostro, aun así, siento que de esta fachada algo se está desdibujando...

Hay alguien ahí, afuera, adentro,