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martes, 8 de abril de 2008

¿En Realidad que es?

Ando en la sanja, en el destierro, en la impunidad del silencio que le quita a mis días el grato y pacífico trasegar de los años pasados; encontrarse de nuevo con lo demonios y esperar a que el séptimo pailón del infierno no sea tan oscuro y frío...

En el recuerdo, no me quedan gracias, lamentos, ni sollozos, todo se ha secado por fin y de una vez. La lamentable peste lame mis neuronas en un acto simple de humanidad...

No hay momentos de angustia, no hay momentos de felicidad, sólo hay un plano, muy plano, lleno del blanco sinfín en el que se deleiten los torpes y los cobardes como yo, a dejarse caer; quisiera simplemente que el vacío no fuera tan largo o poderme deshacer en el trayecto, pues en ocasiones muy seguidas, ya no encuentro que hacer...

Todos lo planes y los sueños se han ido borrando, no del modo paulatino en el que se producen, sino de un modo tajante en el que ya no puedo hacerle un duelo, en el que los lamentos me retienen de irme con ellos. En instantes siento que no estoy hasta que respiro de nuevo... Es como si el cuerpo vagara solo en cautiverio; un indicio de ser, en el que no puede abrir las puertas que lo retienen tan dentro que es imposible discernir si realmente lo que sucede es acción de la compleja maquinaria biomecánica, o en realidad hay un impulso más que cárnico alimentando los deseos de ser... ser si tal cosa existe o puede llevarse a cabo.

Lamento muchas cosas; lamento no haber podido morir en un momento justo; creo que he expirado...

martes, 1 de abril de 2008

Usted es silencio... Y yo le pongo fin

Que hay en esta guerra de asuntos inconclusos...

Siempre tiene la opción de borrar el rastro de aquello que lo atemoriza y lo hace sentir pequeño, aun más pequeño de lo que puede llegar a ser con el tiempo y con los momentos de frío intenso en los que en la esquina designada ya no hay asuntos sin resolver o tal vez pendientes de todas las cosas que se puedan echar al fuego.
Siempre ha osado rehusar las palabras, las escritas, las habladas, y tal vez aun más aquellas que no necesitan ninguna comunicación vía microonda para alertar que se pierde más aun que en las frases; en los labios rojos, carnosos; que se relamen como gatos en la cornisa viendo como pasa la presa y no puede atraparla, aun no... no le intimidan más que los fantasmas... soy uno de ellos, quizás y ha tratado de encontrar como borrar esos rastros de destierro, ¿destierro? Para qué, si soy un fantasma, un pobre alma sin destino... ¿Qué es lo que le atemoriza tanto?, ¿Qué es lo que le molesta tanto de la situación?, que quizás trate de ver a través de los harapos a un lugar que no entiendo muy bien cual es; quién puede entenderlo si usted es silencio... y yo le pongo fin.
Usted es silencio... y yo soy las palabras que lo rompen.
Usted es la hoja en blanco y yo mancillo las páginas heridas con un poco de mi hiel hierviente y quizás en muchos de lo momentos muerta.
Usted es el vacío y yo quizás soy un vacío aun más indistinto del cual no quiere participar; sus palabras incoloras, sus frases mudas, sus acciones transparentes; arremeten contra las letras y las quiebra, aun más cuando manda sus refuerzos de notas antiguas que llenan de grietas este pobre recuerdo que aun no encuentra el momento de perderse en su infierno.
¿Cuál círculo es este?
¿Qué es lo que ronda entre los layers que lo envuelven; quién es usted?
Que cosa absurda le rodea, que más que una sombra, parece ser el fin del universo.
y aun más perpleja
muda
no puedo moverme de ese espacio que me pone fin. tan tan...

lunes, 5 de noviembre de 2007

Más que una letra casi la última

Mi pensamiento quedará enredado entre su silencio y sus ganas de desaparecerme… no quiero ser libre mientras el abecedario en el que escribe me omita…
X
Más que una letra; casi la última…

Qué hace aquí cuando no lo veo

Me pregunto en algunas ocasiones cuando las letras desaparecen y no queda más que el vacío…
Qué es aquello que nos impulsa a llenar aquel espacio en blanco que recorre el silencio…
Qué hay en el interrogante para sentir imperativamente la sensación del cierre, tras el último acto?
Complicaciones gramaticales, tras las mentales que no esperan más que encontrar algo que occidentalmente funciona como un códice comunicativo…
Y si quisiera hundirme en el silencio que se reitera en el rítmico sonido de su respirar y si supiera que el secreto se encuentra en el vació de aquellos ojos que no miran cuando el la página en blanco se presenta…
Como quisiera cambiar la historia y encontrarme ahora en algún lugar siniestramente vacío; sin fin… desconocido… como todo aquello que hace cuando no puedo mirar y aun no quiero hacerlo…
Puedo preguntarme reiterativamente que hace aquí cuando no lo veo…
¿qué hay en la sucursal que aun no conozco?
Puedo en un estado meramente alcohólico pretender que los personajes no trastabillean por el escenario y que sus líneas no muestran las ondas del mar….
Cómo consentir que no detengo el ardor en mi lengua antes de que consuma mi ser matérico… doy un vistazo a aquel aire que detiene mis pies y sin embargo todo es más que el sumario de unos gritos que y ano son míos, me detiene aquel espanto que ríe, muestra sus dientes sin el disimulo del día y los veo recios como la realidad que desprende su conocimiento de desaparecer… tras ella lo que puede ser el destierro… tras el destierro algunos despojos de la quinta letra…
Un alfabeto cultural
Que me dice
Más que arrulle todos aquellos fonemas que no nacieron tras la practicidad…
Pudiera tras un momento de náusea como el último deseo de unas llagas reiterativa traer aquellos sonidos que han muerto para siempre… que se asemejan a lo que queda escondido bajo estas líneas, quisiera revelar ese babel y pasar mas que el rato, mas que la vida aspirando una muerte lenta… encontrar esos sonido que la noche suprime bajo la rigidez de los ojos muertos… darme aquel baño de iluminación en el que pueda oír todo mientras la nada me suprime y el paso que avanza el aire ya no está, dando pasos que no se oyen… mientras el silencio llena todo el tiempo que perdí.
Y si di los instantes que restaban bajo una empresa sin nombre y sin sentido… no puedo esperar más que serle fiel a esa muerte que ha definido las huellas sin nombre que he dejado en el momento…
Mientras no me despido… pues que hay detrás de lo que se deja de decir… que hay detrás de lo que se escribe cuando no hay más que unos restos de alcohol… que hierve y escose las venas….
Se lucha contra aquellos grados bajo cero y unas notas deprimentes llenas de mi sin estarlo… llenas de tantos que no encuentran su voz para que nazcan…
No es mi interés dar a luz algo que se parezca a mi
Quisiera estar presente en lo que mi piel omite
Quisiera ser yo… por todo lo demás que no me define…
Quisiera que me encontrarán yaciendo en las letras que otros divulgan y que he guardado para mi desdicha….
Quisiera ser el líquido incoloro que huele al sabor de mi piel mientras me destruye y sucumbo ante su miel… mientras el frío deja sin movimiento mis articulaciones… mientras el sucedáneo de aquella materia que he desconocido durante años, viene a tomar parte de la historia que he escrito y que se ha ido tras la simbología que todos parecen entender pero que nadie asimila… vos crees y termina por ser el capítulo que te leíste ayer… hoy… mañana… tras que instancia se encierra el determinismo del tiempo… entre que gaveta se puede decir que no decimos lo mismo… que no lo dije antes… que no lo diré en algún tiempo en que tal vez haya dejado de existir…
L´amuerte se va extinguiendo en su propio caja…
Sos tan consciente mientras no escuchas lo que cayó… mientras día con día mis manos se hacen lerdas… mientras de agrietan y ya no son tan perspicaces… cuando ya no puedo dibujar ni el contorno de la cuarta y la quinta sin que se escuche el roce del borrador en una página que por lo general ha de diluirse….
Se muere lo que escuché de sus labios mientras me depositaban en el ataúd….
He muerto y en ocasiones cree que le escribo… que le hablo… que lo miro…
Mientras quería ahogar aquel hálito de vida que se escondía en sus sabanas… mientras los canales no disminuían.