domingo, 30 de septiembre de 2007

El invento

Se pueden pintar en ocasiones, lugares adversos en la mente.
Quizás sea una de mis producciones más afines, indagar que pude haber redactado mal.
El papel se descose por algún lado y de repente no hay hacia donde mirar, simplemente el adormecimiento paulatino, un par de imágenes de actores conocidos y otros no, y sigue circular el invento del desvanecimiento.

Hay que tratar de andar despierto. !!!Awake!!!
Las puertas se abren y no hay nadie en el umbral... espera un poco, dos segundos... en algún momento tras la luz enceguecedora pasará el momento de la epifanía...
me quedaré sentada un rato más con mi bolso, dentro el celular, la cajetilla de cigarrillos piel roja, unos cuantos encendedores descartables, una billetera flaca y plana sin nada que decir ya. Puedo quedarme otro momento mientras la pierna sube y baja, bajo una luz tenue, casi puesta en el escenario, en una noche de septiembre, en el que el viento arrecia bajo, abajo la vida nocturna, algunos animales mitológicos que se creían desaparecidos, yo sigo esperando que la puerta me invite a pasar, que aparezca un presentador de televisión y diga mi nombre o probablemente en un rincón desconocido estaré esperando que se cierra, y la luz que deja al descubierto algunas de las formas que definen este personaje desaparezca dejando escondido a la vista, sólo el punto, sólo el bulto, sólo un esquema negro, que espera con un poco de humo que sale de allí a que el personaje sea encontrado.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Cuadro de una película real

Abre la puerta de la casa

Igual no hay más remedio, en el pequeño espacio que aún queda descubierto, por el que entra un poco de la remembranza del exterior; aun no definido: no hay nombre alguno de este lado de la puerta, ni ícono gráfico con el cual representar el sonido del roce de la mano con el metal; ha visto la sombra de una imagen no acordada y aun difusa.

- ¿Quién es? - Pregunta a un lado de la puerta.


- pues yo, quien más puede ser -

A un lado, el derecho para hacerlo más exacto (desde mi punto de vista) de la puerta, la imagen un poco oscura, las cortinas no han sido abiertas, - hoy no tenía ganas de abrir el telón, hoy no quería empezar el teatro, piensa como quien cae en cuenta de lo que el espectador quiere ver - apoya la mano en la puerta, trata quizás de esconder el sonido de su corazón a punto de salir.

(todo ocurre como en esas escenas de series gringas en las que el espectador puede ver el corte transversal del apartamento, casa o algún otro tipo de habitación humana)

Al otro lado la persona esconde su cara, con las dos manos apoyadas en la puerta, indaga a través del ojo mágico, si hay alguien allí.

- Quiero entrar - dice
- sólo personal autorizado, responden al otro lado de la puerta.

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Now playing: Caifanes - Quisiera Ser Alcohol
via FoxyTunes

Un dolor muy intenso, estroboscópico

En otro momento lejano, pude sentir como la luz estroboscópica de la pasión debordada sacaba momentos de esos en los que uno quisiera no encontrarse la acosadora, The stalker, la intesa en mi tierra... pero esos momentos vienen sin previo aviso, el dolor es tan inteso que en ocasiones se siente que en cualquier momento uno va desvanecer, caput! un cuerpo que se encuentra por ahí tirado y nadie quiere adjudicarselo... y aquí los fragmentos en cuadro blancos y negros de uno de mis más bajos estado

..No me gusta acudir al disimulo de la virtualidad, pero ya no tengo otras opciones, que más puede quedar para mi en este destierro…

Me fumo un poco de mi cigarrillo, el perenne y encuentro que aun estoy en Bogotá, ¿Por qué? ¿Que hago aquí? ¿Qué puedo hacer aquí?...

...que he llegado a perder la cordura por intervalos, que he llegado a desquiciarme al punto de verlo en las calles inexistentes de esta ciudad, que he llegado a nombrarlo tanto que ya no recuerdo como hablar…

...Me debilito y me pierdo en las voces de otros que pueden llegar a susurrarle en el oído esas historias de las que no se ha cansado en los años que lleva respirando sin cesar…

Qué puedo hacer… qué puedo hacer… he tratado de obviar este estado… y aun las mismas circunstancias en que la monotonía podría venir a salvarme, me encuentro de frente con su banda sonora, que me destruye… que me mata y me resucita para que sufra con la carne de la que ya no puedo despojarme…

... podría hacer gala de todos los sinónimos y paralelos que se encuentren en el profundo sentido gramatical de nuestro léxico absoluto, pero es desquiciado, es extraño, pintar con mi sangre estas páginas que no alcanzará a ver, o no se ya que es, que pudo llegar a ser esta confesión de los días que me empiezan a desahuciar sin remedio…

... las ilusiones son de materiales impertinentes, que se incrustan en el alma cuando desaparecen y la hace rasgarse en mil pedazos difíciles de hacer coincidir después…

...Usted ha sido mi alimento ahora se que es estar satisfecho y poder morir luego de inanición, sin ningún remordimiento más que no saber por que falta la comida…

...Y QUE HE LLEGADO A MORIRME TANTAS VECES FRENTE AL TELEFONO TRATANDO DE NO PERDER LO POCO QUE AUN TENGO FRENTE… UN NÚMERO QUE LE CORRESPONDE Y UNA HERIDA ESCRITA CON SU NOMBRE...

...y luego dicen que de amor nadie se muere… el problema es que se puede morir tantas veces asi...

...puedo estar en silencio a su lado, tanto que imperceptiblemente pueda llegar a acercarme y no se de cuenta… puedo de igual forma ser invisible y visitarlo en las noches en que solo el frío lo acompañe...

martes, 18 de septiembre de 2007

La película independiente

Siento simplemente que mi cuerpo no da más, el peso de encuentros que no se imaginan. Los días reiterativos y cíclicos desatan acciones no predecibles y de todos modos lo años no interactúan con las apariencias habituales... tan habitual, el cigarrillo en la ventana y el no querer hacer nada; estar como una estatua a la que el viento no toca, la luz del día no le inmuta, y el furtivo encuentro de unas gotas que no se sabe muy bien de donde salen le parecen inicuas...

Es como tener un still, y simplemente se oye el rodar del retroproyector cinematográfico.... parece que se moviera pero no lo hace, el sonido se mete como un extraño motor y engaña los sentidos, como si realmente todo funcionara y no, no lo hace... otro personaje aparece en la alfombra roja... se escuchan voces como ruido blanco, no alcanzo a dimensionar si abuchean o elogian... si encuentran o buscan... son simplemente utilería... herramientas de otro escenario que se reutilizan por efecto del bajo presupuesto de la película independiente... independiente como el manejo de mi horario, y el manejo de lo que es un encuentro con la realidad y lo que se ha soñado por siempre, desde que en aquella época con la ventana mirando hacia el pasado, dibujaba ciertos bosquejos soñando que eran míos... ahora todo parece distinto...
...consumo nicotina en cantidades inimaginables…

lo mejor de dos mundos

En días de lluvia
Mi alma se derrite en su piel
Se licua el aroma de las frases que han muerto
Y un beso cae
Sin haber nacido nunca
No muera
No vaya a un lugar donde no pueda alcanzarlo



幾日の雨
私の精神は皮で溶ける
死んだ句の香りは溶ける
そして接吻は死ぬ
なし決してあるため生まれるが
決して死なない
それがそれに達することができない場所に行かない
誕生日おめでとう...

domingo, 16 de septiembre de 2007

me dedico a armar constelaciones inapropiadas con las protuberancias del techo 4

En las historias siempre faltan mis letras, los fatales oráculos que visten mi cuerpo con pesadillas, pesadillas de noches que pueden pasar inadvertidas, pesadillas de noches en las que observo otra vida que se roba mi luz, se atenúa mi voz, se desgarra un poco el papel que tengo sobre la mesa… un temblor se apresura a derramar la tinta y los ojos un poco adoloridos bajo la fulgor de la vela que ha quedado clavada en el piso, encuentra que por fin se ha acabado su función… ruedan las letras que no pudieron hablar… ruedan los instantes que no se propiciaron porque no fueron nombrados… y veo que me desvanezco lentamente… las puntas de mis dedos desgastadas, por acción de ciertos estados de los que ya no se puede salir, como cuando se esconden cosas bastante importantes y quedan tan bien escondidas que ya no se acuerda en donde están…

En ciertos momentos me pregunto, ¿dónde estoy? Me he perdido de vista… camino por los alrededores y aun sin hacerlo los recuerdos suelen distraerme y ciertas entidades falsas confluyen en este punto… y los idiomas en los que hablan se me hacen ya parte del juego de la distancia, en el que la mitad de la información se diluye por acción del viento y la otra mitad se transforma por acción de la ansiedad…

Siento que debo caminar… pero no se hacia adonde…

me dedico a armar constelaciones inapropiadas con las protuberancias del techo 3

La almohada suele susurrar eventos en los que se suele perder la razón por intervalos, en ella se tejen los mitos con los que invento que se puede poner un pie fuera de la cama, una reiteración mitómana para no encontrar motivos para oscurecer los ojos y callarse de una vez y para siempre…

Esto ya no me suele funcionar, esto me daña y borra mis pies y mis manos, como el dibujo que pegaban en la nevera con mi nombre y una carita feliz de aprobación; aprobación de un momento feliz que nunca se llevo a cabo, eso es lo que soy yo, una serie de guiones de sobre entendidos pero cuando se termina de leer el cuento queda la sensación que algo falta en al historia…

me dedico a armar constelaciones inapropiadas con las protuberancias del techo 2

Cuando el tiempo se cierne en la alcoba de al lado, haciendo recordar las historias que habían quedado perdidas años atrás, cuando los demonios toman prestados los rostros queridos y se vuelven aun más difíciles de obviar y de erradicar… cuando las posesiones espirituales ya no tienen el adecuado desempeño de borrar las máscaras que cuidadosamente tapan el desasosiego; recuerdo que las épocas se repiten y los fantasmas pueden perseguir a su presa hasta el fin del mundo, no para devorarla… sólo para atormentarla hasta el día de su muerte reiterada; como los espacios se repiten, encuentran un buen lugar donde esconderse para luego salir a la luz de la noche en que se han erradicado todos los sueños, se han arrugado junto con algunas hojas que al parecer ya no sirven de nada y donde han quedado escritos con los versos la sangre que has derramado, tanto, que has tenido miedo de llegar a desangrarte…

Un miedo socavado e inentendible, porque al final, seria un bocado dulce no tener que hacerle muecas a los atroces desencuentros del corredor, cuando has de enfrentar la hora de la comida y llegas solo, con esa estela de haber llorado sin hacerlo, de haber sido golpeado por el peso de los años, de algunos errores que se podían evitar, pero ya no tenía fuerza para llevar a cabo acciones heroicas, venciendo dragones que se esconden bajo la cama o tras la esquina de la casa…

Esa estela se desprende y empieza a darse cuenta que no hay una entidad supraterrenal invadiendo este pobre espacio indeseado, son tan solo las heridas de batalla, de guerras interminables con la almohada…

me dedico a armar constelaciones inapropiadas con las protuberancias del techo 1

Mientras tanto... sigo metida en este destierro de horas interminables, como todas las que rodean la consecutiva vida en la que debemos transitar… sin más que una figura maltrecha, dubitativa, que no se encuentra aun cuando tiene la certeza de enfrentarse contra su reflejo… aun cuando las letras quieran dibujar su esencia, aun cuando despierta todas las mañanas en la misma posición horizontal pretendiendo encontrar otro lugar que se diluye en el silencio…

Recuerdo el pasar de otras páginas a mi lado, cuando voy a la tienda por lo del almuerzo; veo ciertas sobras de tiempos pasados representado por los actores del presente; y si, aquel sabor de fotos amarrillas empieza a llenar mis ojos de un material incoloro que ya no reconozco, porque ha aprendido a quedar en la mitad del camino siempre que no quiere que el recuerdo empiece a clavar sus agudos colmillos en mi blanda piel; bastante propicia siempre, para ese tipo de actividades que ocurren en mitad de un parque como cualquier otro, seguido de un abundante silencio que ya no puede acallar…

En algunos momentos en los que me quiero tirar al piso, porque ya no encuentro un lugar propicio en el cual tomar una siesta de esas eternas… recurro a ciertos lápices con los que en el pasado solía mitigar mis penas… esas penas que siempre me invento… penas que recurren a este cuerpo ya que no encuentran uno más débil en el cual habitar… hecha trizas acurrucada en mi cama, me dedico a armar constelaciones inapropiadas con las protuberancias del techo… en las que se puede divagar en medio del tedio de escuchar tantas promesas que uno suele hacerse cuando ya la reflexión y la propiedad que se tenía, se encuentran de largas vacaciones para evitar el patetismo que suele reflejar mi cara…

Podría

Que hay de interesante, entre las líneas y los silencios de los que se compone la partitura… hay cosas entre las líneas que no se encuentran hasta que se dejan de ver, hay cosas entre los silencios que se escuchan cuando ya las notas no aparecen…

Podría aprender a leer de otro modo
Podría aprender a escuchar de otro modo
Podría aprender a ver de otro modo…

jueves, 13 de septiembre de 2007

hambre. (Del lat. vulg. *famen, -ĭnis). f. Gana y necesidad de comer. || 2. Escasez de alimentos básicos, que causa carestía y miseria generalizada. || 3. Apetito o deseo ardiente de algo. || ~ calagurritana. f. coloq. hambre muy violenta. || ~ canina. f. bulimia. || 2. Gana de comer extraordinaria y excesiva. || 3. Deseo vehementísimo.|| andar alguien muerto de ~. fr. Pasar la vida con suma estrechez y miseria.|| sitiar a alguien por ~. fr. Valerse de la ocasión de que esté en necesidad.

Estos son los momentos en los que olvido porque he nacido.
Quizás vaya, quizás simplemente esté en ese cuadro de tirbuto al desconocimiento.
No hay nada en la nevera, me decía mientras cíclicamente recogía las colillas y las sumergía en un poco de tinto/café instantáneo por falta de dinero, por falta de ganas o filtros... recorría el espacio, medio vivienda medio basurero, era pertinente salir y tomar aire...

lunes, 10 de septiembre de 2007

Bajo el efecto de lo lejano V

No quiero decir con esto, nada concreto, simplemente este es mi modo de respirar, de lo que puede ser este reflejo, el mundo que le es paralelo y que todos consideran el verdadero, no le importa en lo absoluto, de mis líneas ha salido la lamentación, porque está entretejida en mi carne, de sus líneas ha salido el arrepentimiento, porque no es una palabra que se encuentre en los diccionarios apócrifos de mi mundo, y no quiero que esas palabras estén o puedan ser inscritas posteriormente, simplemente vivo del único modo en que conozco, aunque no sea el más conveniente, hablo en el lenguaje de los dioses que han muerto, porque a ellos es a quienes realmente, les pertenece este indicio… Cada quien coge de las letras, las historia y las impresiones, lo que quieren recoger, pero aunque, indescifrable, los códigos que se inscriben en este papel inexistente, son tan sencillos que son insoportables…

No me arrepiento de nada, y quisiera que eso siempre quedara claro, pero como es de conocer, la luz asusta a la oscuridad y yo pertenezco a ese estado… mi existencia es simplemente un espejismo, del que ni yo misma estoy segura… no quiero que el incauto caminante se acerque al oasis y sacie su sed con la sedosa arena… es mejor así, tampoco quisiera que otro caminante, más inocente aun, se quemara con los rayos del inminente desierto al que pertenezco, simplemente sería insoportable de ese modo, mi vida ha sido tranquila hasta el momento y de ese modo es el único en que puedo vivir…

No se que decir… aunque hayan muchas letras no atino a pensar nada coherente… estoy, porque no hay más remedio…

Sé porque todos se alejan, con gran claridad termino por desdeñar la existencia de aquellos que me rodean, tratando sin sentido de encontrar la propia…

PD: algún otro día en que no me ataque ni la fantasía ni los fantasmas, haré un mejor esfuerzo, para poner en la hoja, lo que omite el autor a conciencia…

Bajo el efecto de lo lejano IV

Y así todo es mejor, en silencio y sin nombre, las sombras vagan en la oscura eternidad sin querer ser materializadas, el hecho fortuito de que tomen una forma desconocida no es más que el castigo por haberse desprendido del lugar del que querían huir, esto ya me ha pasado, cíclicamente, en otra ocasión, y en realidad las lágrimas que lloré no se encuentran en lo que tengo que decir en el libreto del próximo capítulo… el personaje no quiere llorar aunque lo haga, el personaje atesora el silencio que tienen sus líneas, el personaje repite rítmicamente los movimientos que le han sido enseñados en su vagar… vagabundo voy sin rumbo con este sabor a metal, y así soy, así seré, ya he renunciado a todo lo que quería y lo que en alguna otra ocasión quise ha renunciado a mi, es el destino de quien no tiene un país, que no presupone tenerlo, volver al hogar es indiferente, encontrar la vereda que se ha marcado con el paso del caminante no es lo que anhela, el mundo es un pastel difícil de conseguir pero fácil de devorar, y me faltan los kilómetros que no he caminado aún…

Bajo el efecto de lo lejano III

Mi mente no se pone en orden, y de hecho es probable que nunca lo haya estado, lo único que quisiera es no haber atormentado la suya. No se atormente, no piense más en esto, todo hace parte de un sueño en el que se desdobla el alma tratando de alcanzar ese lado oscuro del que no se puede hacer parte en la conciencia del día, pero como todo sueño, empieza y acaba sin tener certeza que pasó y si realmente pueda ser cierto, pero en mi humilde opinión los sueños no son más que mentiras en las que se omite la faz propia y alguien más toma posesión ¿pero, quién es ese alguien? Los sueños han muerto como los dioses del olimpo, en medio de alguna inmensa borrachera y una latente resaca del día siguiente, ya no se arriesga la vida por los mitos, y no hay porque hacerlo, son sólo eso, momentos de letras que hacen más llevadera una existencia, que algunos, como yo, que saboreamos ese oscuro elixir de la depresión pensamos que se hace plana e insoportable y jamás se quiere recordar… no soy de nadie, no soy de mi vida propia, soy un instrumento prestado, en el que se cifran todos los acontecimientos desastrosos, de los que se atreven a pasar conmigo una temporada en el infierno, mi ritmo de veleta se sobre impone a aquel personaje de carácter recio que se supone debo ser, a veces el personaje se confunde, con el pesado fardo que me ha sido otorgado sin desprecio, pero con alevosía por los habitantes del parnaso… soy simplemente una cifra oscura, que no recuerda haber nacido, que no recuerda haber muerto, pero que busca desesperadamente ese instante, en el que el mundo pare, y ya no tenga que entrar en minuciosos detalles de terciopelo ni espinas, que no tenga ya que revolver su esencia divina, con la perplejidad de hallarse sangrando en una esquina, en una noche innombrable.